
Pascual Bailón, Santo
Memoria Litúrgica, 17 de mayo …
- Hoy también se festeja a:
- • Pedro Liu Wenyuan, Santo
- • Iván Ziatyk, Beato
- • Julia Salzano, Santa
- • Antonia Mesina, Beata
- • Emiliano de Vercelli, Santo
Para tener paz en Él
Santo Evangelio según san Juan 16, 29-33. Lunes VII de Pascua
Por: Balam Loza, LC | Fuente: www.somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, Jesús, aquí estoy para cumplir tu voluntad. Haz de mí lo que quieras y llévame allá donde necesites; llévame con aquellas personas que necesitan escuchar tus palabras de esperanza. Dame las fuerzas para no callar delante de aquellos que no quieren escuchar tu palabra. Vengo para hacer tu voluntad.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 16, 29-33
En aquel tiempo, los discípulos le dijeron a Jesús: “Ahora sí nos estás hablando claro y no en parábolas. Ahora sí estamos convencidos de que lo sabes todo y no necesitas que nadie te pregunte. Por eso creemos que has venido de Dios”.
Les contestó Jesús: “¿De veras creen? Pues miren que viene la hora, más aún, ya llegó, en que se van a dispersar cada uno por su lado y me dejarán solo. Sin embargo, no estaré solo, porque el Padre está conmigo. Les he dicho estas cosas, para que tengan paz en mí. En el mundo tendrán tribulaciones; pero tengan valor, porque yo he vencido al mundo”.
Palabra del Señor.
Reflexión de Mons. Enrique Díaz en audio:
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
La paz solamente Cristo nos la puede dar, podremos pensar que la tenemos, pero en realidad únicamente estando en Él podremos estar tranquilos. Cuántas veces podremos ir de un lado a otro buscando en qué saciar nuestra sed y, sin embargo, seguir sintiendo la sed atroz, la inquietud constante. Jesús habla hoy claramente y nos dice que si de verdad creemos en Él tendremos la paz.
Pongámonos delante del cuadro Ángelus de Millet y veremos a dos campesinos que, en medio de su dura jornada, paran para alabar a su Dios con el rezo del Ángelus. Sus manos y sus pies están curtidos por el trabajo, su piel dorada por el sol y sus vestidos desgastados por los años. Sin duda tendrían una vida probada por el dolor y por las preocupaciones. Pero el cuadro transmite una paz profunda y silenciosa. En ese atardecer, este matrimonio se pone en manos de Dios y lo alaba. No importa nada porque quien tiene a Dios, lo tiene todo.
Pensemos un poco en nuestros días frenéticos y llenos de actividades. Nuestras preocupaciones se centran en tantas cosas que, a veces, podemos olvidar lo importante y el sentido que tiene nuestras vidas. Al mismo tiempo, podemos estar viviendo sin problemas, teniendo todo, pero en el fondo sentir esa inquietud que viene del hacer mucho, ganar mucho, y en lo profundo, sentir esa necesidad de paz y de quietud que solamente Cristo nos puede dar.
«Se trata del cansancio que da el “querer y no querer”, el haberse jugado todo y después añorar los ajos y las cebollas de Egipto, el jugar con la ilusión de ser otra cosa. A este cansancio, me gusta llamarlo “coquetear con la mundanidad espiritual”. Y, cuando uno se queda solo, se da cuenta de que grandes sectores de la vida quedaron impregnados por esta mundanidad y hasta nos da la impresión de que ningún baño la puede limpiar. Aquí sí puede haber cansancio malo. La palabra del Apocalipsis nos indica la causa de este cansancio: “Has sufrido, has sido perseverante, has trabajado arduamente por amor de mi nombre y no has desmayado. Pero tengo contra ti que has dejado tu primer amor”. Sólo el amor descansa. Lo que no se ama cansa y, a la larga, cansa mal».
(Homilía de S.S. Francisco, 2 de abril de 2015).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy, voy a rezar el Ángelus a medio día para recordar que todos mis trabajos y problemas no son nada si tengo a Dios.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
10 claves para usar correctamente el escapulario de la Virgen del Carmen
Estas son algunas cosas que debes saber sobre esta prenda religiosa.
Fuente: Desde la Fe

Sin lugar a dudas el escapulario de la Virgen del Carmen es una de las prendas religiosas más conocidas. Un escapulario es una prenda que se lleva sobre los hombros colgando por delante y por detrás. Se usa en diferentes tipos de vestiduras y de uniformes, pero es, sobre todo, un hábito religioso.
El escapulario de la Virgen del Carmen fue dado por la Virgen María al superior de la Orden Carmelitana, san Simón Stock. Según la tradición, este escapulario de color café con el escudo de la Orden conlleva la promesa a los que lo lleven de salir del Purgatorio al siguiente sábado después de su muerte.
La Virgen pudo prometer esto porque llevar el escapulario del Carmen es un compromiso de vivir en oración, en mortificación y en obras buenas, medios clásicos que la Iglesia ofrece a sus fieles para hacer penitencia por sus pecados.
Estas son algunas cosas que debes saber sobre el escapulario de la Virgen del Carmen.
1. No es amuleto
Y tampoco garantía automática de salvación, y mucho menos un permiso para no vivir las exigencias de la vida cristiana.
2. Es una prenda
Se lleva sobre los hombros, colgando por delante y por detrás. Tiene la imagen de la Virgen y el escudo de la orden.
3. Es un regalo
Fue dado por la Virgen María a san Simón Stock como un signo y un privilegio para él y para todos los carmelitas.
4. Es un mini hábito
Es como un hábito carmelita en miniatura que todos los devotos pueden portar como muestra de su consagración a la Virgen.
5. Es signo de servicio
San Alfonso María de Ligorio decía que la Virgen está satisfecha cuando se usa como signo de servirle.
6. Es un sacramental
No comunica gracias como los Sacramentos, sino que dispone al amor de Dios y al arrepentimiento si se recibe con devoción.
7. Lo quiere la Virgen
Lucía, la vidente de Fátima, describió que en la última aparición la Virgen llevaba el hábito carmelita y el escapulario en la mano.
8. Se impone
La imposición del escapulario la debe hacer un sacerdote, con una oración especial, y preferentemente en comunidad.
9. Debe estar bendito
Cuando el escapulario se ha desgastado, puede reemplazarse por uno nuevo bendecido, pero no se tira a la basura.
10. Son hechos a mano
Algunas religiosas carmelitas confeccionan escapularios para llevar recursos a sus comunidades.