Marcelo I, Santo
XXX Papa, 16 de enero …
Hoy también se festeja a:
- • Luis Antonio Ormières, Venerable
- • Ticiano de Oderzo, Santo
- • Berardo y compañeros, Santos
- • Juana María Condesa Lluch, Beata
- • José Antonio Tovini, Beato
Un odre no es una pieza única.
Por: H. Cristian Gutiérrez LC | Fuente: www.missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, vengo ante Ti para pasar este momento de oración en tu presencia. Quiero estar contigo. Necesito de Ti. Dame la gracia de conocerte un poco más en esta oración. Permíteme entrar en la intimidad de tu Corazón y descubrir qué es lo que quieres de mí en este momento concreto de mi vida. Aumenta mi fe, mi confianza y mi caridad. Dame un celo apasionado por la salvación de las almas, y porque más y más personas te conozcan y te amen.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 2,18-22
En una ocasión en que los discípulos de Juan el Bautista y los fariseos ayunaban, algunos de ellos se acercaron a Jesús y le preguntaron: “¿Por qué los discípulos de Juan y los discípulos de los fariseos ayunan, y los tuyos no?”
Jesús les contestó: “¿Cómo van a ayunar los invitados a una boda, mientras el esposo está con ellos? Mientras está con ellos el esposo, no pueden ayunar. Pero llegará el día en que el esposo les será quitado y entonces sí ayunarán.
Nadie le pone un parche de tela nueva a un vestido viejo, porque el remiendo encoge y rompe la tela vieja y se hace peor la rotura. Nadie echa vino nuevo en odres viejos, porque el vino rompe los odres, se perdería el vino y se echarían a perder los odres. A vino nuevo, odres nuevos”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
En este Evangelio me hablas de odres nuevos, de telas nuevas. Efectivamente, es un año nuevo lo que me presentas por delante. Y entonces, es así como este pasaje toma sentido en mi vida.
A vino nuevo, odres nuevos. Este año es una nueva oportunidad que me das para rellenar el odre de mi vida del vino nuevo. Tu gracia es este vino nuevo y bueno que viene a dar sabor y sentido a mi existencia. Debo ser yo el que reciba ese vino y lo deposite en el mejor recipiente posible para que perdure y se disfrute al máximo. Dame la gracia, Señor, de que mi vida, en este nuevo año que me das, sea odre nuevo; sea una vida nueva en la que puedas depositar tu gracia y dejarla actuar en toda su plenitud.
Un odre no es una pieza de cuero única, sino que es la unión de varias piezas de cuero que pegadas o cosidas forman el contenedor. Así también mi vida está hecha de pequeñas piezas que unidas por el amor son la mejor disposición para que entre el vino de tu gracia, el vino de tu amor. Mi vida puede empezar a cambiar para transformarse en odre nuevo con mis actos de servicio, de benedicencia, de humildad, de amor, con mi oración y mi trabajo diario.
Dame la gracia, Jesús, al inicio de este año, de dejar de ser odre viejo y cambie esos aspectos de mi vida que agujeran mi alma y no permiten que tu gracia se mantenga fresca, buena y en abundancia. A ti no te importa tanto el tamaño de mi odre, la calidad, la marca… no. A Ti te interesa que sea capaz de recibir, acoger tu gracia y saberla compartir con el que la necesita.
«El Señor no sólo no se cansa de perdonarnos sino que renueva también el odre en que recibimos su perdón. Utiliza un odre nuevo para el vino nuevo de su misericordia, para que no sea como un vestido con remiendos ni un odre viejo. Y ese odre es su misericordia misma: su misericordia en cuanto experimentada en nosotros mismos y en cuanto la ponemos en práctica ayudando a otros. El corazón misericordiado no es un corazón emparchado sino un corazón nuevo, re-creado. Ese del que dice David: “Crea en mí un corazón puro, renuévame por dentro con espíritu firme”.»
(Meditación de S.S. Francisco, 2 de junio de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy procuraré disculpar de corazón a alguien que me pueda ofender o esté haciendo algo de mi desagrado.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
El hombre de fe puede abrir agujeros en el Cielo
Jesús perdona los pecados y sana al enfermo, pero antes la fe de cuatro hombres los llevó a abrir un agujero en el cielo.
Por: Orlando Carmona | Fuente: Catholic.net

Este episodio es relatado por los tres sinópticos (Mt 9,1-8; Mc 2,1-12; Lc 5,17-26), aunque en contextos distintos, por lo que es más fácil situarlo en el suyo propio. En Mateo se dice que Jesús sube a la barca y luego llega a su pueblo, en cambio en Marcos se omite la barca y “vuelve de nuevo a Cafarnaúm”, en Lucas Jesús está enseñando y en donde había algunos fariseos y doctores de la ley.
«Después del comienzo del ministerio en Galilea, Jesús fue objeto de la admiración del pueblo. Esta se hizo manifiesta ya en la sinagoga de Nazaret (Lc 4,22). Se vio crecer en la sinagoga de Cafarnaúm (Mc 1,22). A raíz de la curación del endemoniado en la misma sinagoga, la fama de Jesús se extendió por toda Galilea (Mc 1,28). La admiración llego al tope después de la curación del leproso, de tal manera que Jesús se vio obligado a aislarse (Mc 1,45). Los fariseos seguían todos los movimientos de Jesús con suma atención, aunque públicamente no mostraron ninguna reacción. Es probable que la curación del leproso diera un toque de alarma, este hombre se va haciendo demasiado popular, su fama crece de modo constante y lo peor, se muestra independiente de la línea oficial que ellos representan, ha llegado el momento del enfrentamiento público»[1].
ANALISIS GRAMATICAL AL TEXTO GRIEGO
(A. Robertson) [2]
1. Otra vez en Capernaum después de algunos días (palin eis Kapharnaoum di’ hëmerön). Después de la primera gira por Galilea, cuando Jesús está de vuelta a la ciudad que es ahora el cuartel general para la obra en Galilea. La frase di’ hëmerön significa días que intervienen en medio (dia, duo, dos) de la partida y el retorno. En casa (en oiköi), esto es, en la casa de Pedro, ahora la casa de Jesús. Otra imagen directamente proveniente del discurso de Pedro. Algunos de los manuscritos dicen aquí “eis oikon”, ilustrando la práctica identidad de significado de en y eis. Corrió la voz (ëkousthë). Fue oído (primer aoristo pasivo de indicativo, de akouö, oír). La gente esparció el rumor: «Está en casa, ha llegado».
2. Tanto que ya no quedaba sitio ni aun delante de la puerta (höste mëketi chörein mëde ta pros tën thuran). Otro gráfico detalle marcano visto a través de los ojos de Pedro. El doble compuesto negativo del griego intensifica el negativo. Esta puerta de la casa parece que se abría a la calle, no a un patio como en las casas más grandes. La casa estaba a rebosar dentro, y había una gran multitud fuera que colmaba el espacio. Y les hablaba la palabra (kai elalei autois ton logon). Y les estaba hablando la palabra, donde Marcos emplea su favorito y descriptivo tiempo imperfecto (elalei). Nótese esta palabra laleö empleada de la predicación de Jesús (originalmente suena como el piar de los pájaros, el hablar de los niños, pero en este caso es una clase más seria de habla). En contraste con legö (decir) es más bien una palabra onomatopéyica con un cierto énfasis en el son y manera del habla. Este término es común en los ejemplos vernaculares de los papiros acerca de las relaciones sociales.
3. En esto, llegan (kai erchontai). Una buena ilustración del vívido presente dramático histórico de Marcos, preservado por Lucas 5,18, pero no por Mateo 9,2 (imperfecto). Llevado por cuatro (airomenon hupo tessarön). Otro gráfico detalle marcano, que no se halla en los otros Evangelios.
4. Acercarse (proseggisai). Abrieron un boquete en el techo (apestegasan tën stegën). Destecharon el techo (nótese la paronomasia en el griego y el cognado acusativo). El único ejemplo de este verbo en el N.T. Una palabra infrecuente en griego tardío. Subieron por una escalera en el exterior, quizá una escalera de mano, hasta el techo plano de tejas, y agujerearon (exoruxantes) el tejado. Así, había tejas (dia tön keramön, Lc. 5:19) de arcilla e incluso losas de piedra introducidas para dar resistencia, que tenían que ser quitadas. No está claro dónde se hallaba Jesús (hopou ën), bien en el piso de abajo (Holtzmann) o en el de arriba (Lightfoot), o en el cuadrángulo (atrium o compluvium, si la casa tenía uno). Sobre los tejados se extiende una mezcla de mortero, brea, cenizas y arena y se prensa fuertemente, creciendo hierba en las grietas. En las casas de los pobres en el campo la hierba crece con mayor abundancia, y se pueden ver las cabras sobre los tejados, comiéndola. Bajaron la camilla (chalösi ton krabatton), otra vez un presente histórico, en aoristo en Lucas 5,19 (kathëkan). El verbo significa descender de un lugar más alto, como de una barca. Es probable que los cuatro hombres ataran una cuerda a cada esquina de la camilla o cama de pobre (krabatton, latín grabatus. Una de las palabras latinas de Marcos). Mateo (9,2) tiene klinë, es el término general para cama. Lucas tiene klinidion (cama pequeña o camilla). La palabra empleada por Marcos es común en los papiros, y se escribe también krabbatos, en ocasiones krabatos, mientras que W, el Códex Washingtonius, tiene krabbaton.
5. La fe de ellos (tën pistin autön). La fe de los cuatro hombres y la del hombre mismo. No hay razón alguna para excluir su fe. Tenían toda la confianza en el poder y la buena disposición de Jesús para sanar este caso desesperado. Son perdonados (aphientai, presente pasivo aoristo). Así Mateo 9,3, pero Lucas (5,20) tiene el perfecto pasivo dórico apheöntai. Lo asombroso tanto para el paralítico como para los cuatro amigos es que Jesús le perdonó los pecados en lugar de sanarlo. Es probable que sus pecados hubieran causado la parálisis.
6. Allí sentados … Ios cuales razonaban en sus corazones (ekei kathëmenoi kai dialogizomenoi en tais kardiais autön). Otra de las imágenes de Marcos a través de los ojos de Pedro. Estos escribas (y fariseos, Lc. 5,21) estaban allá para provocar, para detectar deficiencias en las enseñanzas y en la conducta de Jesús. Su popularidad y poder habían llenado sus corazones de celos. No hay evidencias de que dijesen en voz alta los pensamientos de sus corazones, «dentro de sí» (Mt. 9.3). No era necesario, porque sus miradas los traicionaban, y Jesús conocía sus pensamientos (Mt. 9,4; Lc: 5,22). Y al instante Jesús, conociendo en su espíritu (euthus epignous ho lësous töi pneumati autou, Mc. 2,8). El Señor percibe en el acto la atmósfera cargada de hostilidad en la casa. El debate (dialogizomenoi) en sus corazones estaba escrito en sus rostros. No había salido ninguna voz, pero sí que estaba todo electrizado con el sentimiento de ellos.
7. Está blasfemando (blasphëmei). Ésta es la acusación no dicha de palabra, pero que estaba en sus corazones, y que Jesús leyó como en un libro abierto. El texto correcto aquí tiene este verbo. Ellos justifican la acusación con la convicción de que sólo Dios tiene el poder (dunatai) de perdonar pecados. La palabra blasphëmeö significa habla injuriosa o calumniosa. Para ellos era blasfemia que Jesús asumiera esta prerrogativa divina. La lógica de ellos era correcta. El único fallo en ella era pasar por alto la posibilidad de que Jesús tuviera una peculiar relación con Dios que justificara su reivindicación. Así, las dos fuerzas chocan aquí, como en la actualidad, con respecto a la deidad de Cristo Jesús. Sabiendo bien que había ejercido la prerrogativa de Dios al perdonar los pecados de aquel hombre, pasa a justificar su reivindicación sanándolo.
8. Para que sepáis (hina eidëte). Los escribas hubieran podido intentar cualquiera de las alternativas en el versículo 9 con la misma impotencia. Jesús podía pronunciar cualquiera de ambas con la misma efectividad. De hecho, Jesús eligió primero la más difícil, el perdón, que ninguno de ellos podía ver.
Así ahora lleva a cabo el milagro de sanidad, que todos podían ver, para que todos pudieran saber que (el Hijo del Hombre, la favorita designación de Cristo para sí mismo, una reivindicación de ser el Mesías en términos que no podrían ser objetados con facilidad) Él tenía realmente la autoridad y el poder (exousian) para perdonar pecados. Él tiene el derecho y el poder (exousian) para perdonar pecados, aquí y ahora, sin esperar al día del juicio. Dijo al paralítico (legei). Este notable paréntesis en medio de la oración aparece también en Mateo 9,6 y Lucas 5,24, prueba de que ambos, Mateo y Lucas, siguieron la narración de Marcos. Es inconcebible que los tres escritores hubieran introducido, independientemente, el mismo paréntesis en el mismo lugar.
9. A la vista de todos (emprosthen pantön). Lucas 5,25 sigue a Marcos en este detalle. Tomó (aras) su camilla y salió andando, yéndose a casa tal como Jesús le había ordenado (Mc. 2,11). Fue una acción asombrosa e hizo innecesario para Jesús refutar más a los escribas en esta ocasión. El asombro (existasthai, nuestro término éxtasis, como aparece en Lc. 5,26) era demasiado general y grande para ser expresado en palabras. La gente solamente podía decir: «Nunca hemos visto nada como esto» (houtös oudepote eidamen). Jesús había actuado con el poder de Dios y había afirmado su igualdad con Dios, confirmando su afirmación. Todos se maravillaron ante las paradoxes (paradoxa, Lc. 5,26) de aquel día. Y glorificaban a Dios por todo ello.
