
Esteban de Hungría, Santo
Memoria Litúrgica, 16 de agosto …
- Hoy también se festeja a:
- • Rosa Fan Hui, Santa
- • José Reñé Prenafeta, Beato
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- • Juan de Santa Marta, Beato
- • Simón Bokusai Kiota y compañeros, Beatos
No alejarse de lo que es verdaderamente bueno
Santo Evangelio según san Mateo 19, 16-22. Lunes XX del Tiempo Ordinario
Por: Hiram Samir Galán Jaime. LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
?Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, Señor mío, que te conozca hasta tal punto que no pueda dejar de amarte, y que te ame hasta tal punto que no pueda dejar de seguirte.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 19, 16-22
En aquel tiempo, se acercó a Jesús un joven y le preguntó: «Maestro, ¿qué cosas buenas tengo que hacer para conseguir la vida eterna?». Le respondió Jesús: «¿Por qué me preguntas a mí acerca de lo bueno? Uno solo es el bueno. Dios. Pero, si quieres entrar en la vida, cumple los mandamientos». Él le replicó: «¿Cuáles?».
Jesús le dijo: No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio, honra a tu padre y a tu madre, ama a tu prójimo como a ti mismo. Le dijo entonces el joven: «Todo eso lo he cumplido dese mi niñez., ¿Qué más me falta?». Jesús le dijo: «Si quieres ser perfecto, ve a vender lo que tienes, dales el dinero a los pobres, y tendrás un tesoro en el cielo; luego ven y sígueme». Al oír estas palabras, el joven se fue entristecido, porque era muy rico.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
«¿Por qué me preguntas a mí acerca de lo bueno? Uno solo es el bueno. Dios.» En este Evangelio Jesús nos recuerda uno de los nombres de Dios. Él es la Bondad, el único verdaderamente bueno.
Todos nosotros sentimos simpatía hacia las personas buenas. Buscamos hacer el bien y huir del mal. Todos, en el fondo queremos ser buenos, gentes de bien. Lo bueno edifica, engrandece, sana. Y el bien, el ejemplo de una persona buena arrastra, es algo que se difunde solo. Es algo que todos experimentamos.
¡Y cuánto más Dios! Siendo Él la Bondad misma, no hay nadie que busque tanto nuestra felicidad, nuestro bien como Él. Dios es bueno y nosotros a veces lo olvidamos. En el fondo, cualquier pecado, cualquier desobediencia a sus mandatos, sucede porque no creemos que Él es bueno y que desea nuestro bien por encima de todo, aunque a primera vista no lo comprendamos. Nos pasa como el niño que hace berrinches a su madre, que le dice que la odia porque le prohíbe jugar con un cuchillo. El niño no entiende que eso le puede hacer daño, pero la mamá, que ama entrañablemente a su hijo, por ese mismo amor, le impide tocar el cuchillo.
El joven rico no confió en Cristo. Rehuyó su mirada amorosa. No quiso renunciar a sus bienes. Olvidó quién era Dios y prefirió seguir los impulsos de su razón y de sus pasiones. Confío más en sus riquezas. ¿Y yo? ¿Confío que lo que me está pidiendo Dios ahora mismo, es por mi bien?
«La tercera respuesta de Jesús, amar con todas las fuerzas, nos recuerda que allí donde está nuestro tesoro está nuestro corazón, y que es en nuestras pequeñas cosas, seguridades y afectos, donde nos jugamos el ser capaces de decir que sí al Señor o darle la espalda como el joven rico. No se pueden contentar con tener una vida ordenada y cómoda, que les permita vivir sin preocupaciones, sin sentir la exigencia de cultivar un espíritu de pobreza radicado en el Corazón de Cristo que, siendo rico, se ha hecho pobre por nuestro amor o, como dice el texto, para enriquecernos a nosotros. Se nos pide adquirir la auténtica libertad de hijos de Dios, en una adecuada relación con el mundo y con los bienes terrenos, según el ejemplo de los Apóstoles, a los que Jesús invita a confiar en la Providencia y a seguirlo sin lastres ni ataduras. No se olviden de esto: el diablo siempre entra por el bolsillo, siempre. Además, es bueno aprender a dar gracias por lo que tenemos, renunciando generosa y voluntariamente a lo superfluo, para estar más cerca de los pobres y de los débiles».
(Homilía de S.S. Francisco, 1 de abril de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Veré lo que Dios me está pidiendo que le ofrezca hoy y se lo daré, confiando en que lo que me pide es por mi bien.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Los masones: lobos con piel de oveja
Para algunos es una asociación cristiana, pero los masones de grados superiores saben que es algo muy diferente
Por: Gerardo García Juárez | Fuente: notidiocesis.com

«La masonería es una asociación libre de hombres que sólo depende de su conciencia y que tiene como objetivo el perfeccionamiento moral de la humanidad». Es éste uno de los postulados que proclama abiertamente la masonería y que, en principio, puede parecer de la más alta nobleza. Pero he aquí un poco de historia sobre tal sociedad secreta, tan secreta hasta para la gran mayoría de sus miembros.
Aparece formalmente en Inglaterra en 1717 como una de las doctrinas del Nuevo Orden Mundial (NOM). Hay antecedentes de su operación y códigos dos siglos atrás en Escocia. Tales registros históricos fueron destruidos por ellos mismos.
Los Papas condenaron esta secta desde 1738. El primero que lo hizo fue Clemente XIII, luego Benedicto XIV, Pio VI, León XIII, Pio X y Pio XI; y desde entonces cada uno de los Pontífices hasta la actualidad. La constante en sus condenas es afirmar que UN CATÓLICO NO PUEDE SER MASÓN por ser la masonería, «el enemigo capital de la Iglesia Católica».
En el año 1776, el 1° de mayo, en Suiza se funda la orden Rosacruz masónica de los Illuminati (Novus Ordo Sæculorum) por Adam Weishaupt. Esta logia lanzó la idea de establecer el Nuevo Orden Mundial, basado en la rebeldía contra Dios y su Iglesia, quitando primero las potencias cristianas que la protegían: «Primero el trono, luego el altar», reza su lema. Los Illuminati fundan y animan iglesias satánicas por todo el mundo, como: el Templo de Set, el Amanecer Dorado, la Orden del Templo de Oriente, entre otras.
En 1844 se pone en marcha el «Máster Plan» para destruir la Iglesia desde dentro. Dice Nubius, jefe de la secta de los Carbonari en Italia: «Para lograr el triunfo de la Revolución por un Papa, no es de un día ni de un siglo. Hay que formar una generación de sacerdotes que marchen bajo nuestro estandarte y luego prediquen las doctrinas masónicas, así harán creer que el cristianismo es una doctrina esencialmente democrática» (Cfr. L ´Eglise Romaine et la Revolution, edi cerde del a renaissance francaise, 1976).
Hacer «mejores» a los hombres buenos
Éste es otro de sus principios doctrinales. La masonería pretende trabajar por el bien de la humanidad y la unificación del género humano, pero ofreciendo sus propios argumentos pseudo-morales y pseudo-éticos para lograrlo. Públicamente proclama el laicismo, entendido como el separar la fe religiosa de la vida personal y su expresión en público. Proclama la libertad de conciencia (la que no es objeto de debate moral). La igualdad de todos los individuos. La fraternidad universal. Todas estas cosas aparentemente son de los más altos estándares éticos y morales, pero en sus fundamentos muestran su verdadera razón de ser.
Reconoce la armonía de los mundos, sostenida por el Gran Arquitecto del Universo, que no es el Dios Trinitario manifestado al ser humano a través de la Revelación Divina y del uso recto de la razón iluminado por la fe.
La masonería, una secta satánica
Sin disimular ya sus propósitos, la masonería lucha contra la majestad de Dios Padre revelado por Nuestro Señor Jesucristo; maquina abiertamente y en público la ruina de la Santa Iglesia Católica con el propósito de despojar, si pudiese, enteramente a los pueblos cristianos de los beneficios otorgados por Nuestro Señor Jesucristo con su Pasión, Muerte y Resurrección.
Su finalidad última es destruir a Cristo y a su Iglesia. Borrar y eliminar todo lo que a Dios se refiera. Es uno de los principales instrumentos del Mal para crear un nuevo mundo a la medida del Maligno.
La Nueva Era la toma como base de su doctrina secreta. Está prohibida por la Iglesia Católica. El canon n. 2335 anuncia la excomunión a los que se inscriban en esta secta, pena canónica grave que persiste hasta el día de hoy.
«Si se toma en cuenta el inmenso desarrollo que las sociedades secretas han alcanzado, la cantidad de tiempo que han perseverado en su vigor, su agresividad furiosa, la tenacidad con la que sus miembros se aferran a la asociación de los falsos principios que profesan, la perseverante cooperación mutua de tantos tipos diferentes de hombres en la promoción del mal; difícilmente puede negarse que el Supremo Arquitecto de estas asociaciones (en vista de que la causa debe ser proporcional al efecto) no puede ser otro que el que en las Sagradas Escrituras tipifican como el Príncipe del Mundo, y que el mismo Satanás incluso con su cooperación física, dirige e inspira a los dirigentes de estos organismos cooperantes físicamente con ellos».
(Papa Pío IX, Acta Sanctæ Sedis, v. 1, p. 293, 13 de julio 1865)