Nuestra Señora de Fátima
Memoria Litúrgica, 13 de mayo…
Hoy también se festeja a:
- • Ascensión del Señor
- • Gemma de Goriano Sicoli, Beata
- • Servacio de Tongres, Santo
- • Andrés Fournet, Santo
- • Magdalena Albrici, Beata
La puerta estrecha
Por: H. José Alberto Rincón Cárdenas, L.C. | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, guía mis pasos para avanzar siempre por el sendero que conduce a la puerta estrecha por la que se entra a la vida eterna.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 10, 1-10
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Yo les aseguro que el que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido; pero el que entra por la puerta, ése es el pastor de las ovejas. A ése le abre el que cuida la puerta, y las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre y las conduce afuera. Y cuando ha sacado a todas sus ovejas, camina delante de ellas, y ellas lo siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no lo seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”.
Jesús les puso esta comparación, pero ellos no entendieron lo que les quería decir. Por eso añadió: “Les aseguro que yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo, son ladrones y bandidos; pero mis ovejas no los han escuchado.
Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará, podrá entrar y salir y encontrará pastos. El ladrón sólo viene a robar, a matar y a destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Nadie entra a un lugar si no es por la puerta. Este detalle lo solemos pasar por alto, pues nos parece de lo más lógico. A menos que haya una necesidad especial, la puerta siempre es el punto de acceso. Cada puerta, al abrirse, revela un universo del que ella es custodia. De hecho, ese universo permanecería oculto a nuestros ojos si no se abriese la puerta. ¿A qué va esto?
Nuestra fe es una primera puerta que nos introduce al misterio de Cristo. No podemos verlo a Él a no ser que empleemos los ojos de la fe. Quien ve desde la fe, experimenta la misma realidad que todos los hombres, pero de un modo marcadamente diverso. Sólo así se explican los ejemplos de los santos, que, siendo hombres y mujeres de carne y hueso, parecían tener un criterio diferente para todas las cosas. Sin embargo, hay una segunda puerta.
El Evangelio presenta una vez más el escándalo de Jesús. Todas las religiones tienen fundadores que aseguran contar con la respuesta última a la existencia humana; todas menos una. El cristianismo es el único cuyo fundador no afirma tener la respuesta, sino ser Él mismo la respuesta. ‘Yo soy la puerta’ quiere decir, muy literalmente, que no se puede revelar el misterio de la vida eterna si no es entrando en ella a través de Cristo. ¿Cómo hacerlo?
Jesús mismo ha abierto esa puerta. Basta mirarlo en la cruz. Haz la prueba. Sus brazos abiertos de par en par son la indicación más clara de cuál es la entrada por la que debemos llegar a Dios. Así de fácil. No tenemos que hacer más que una cosa sola, si bien nos suele resultar muy difícil: escuchar su voz. Y tú, ¿ya eres de las ovejas que reconocen la voz del Buen Pastor?
«Velar significa implicarse en la vida del rebaño. Jesús diferencia bien el verdadero pastor del empleado, de ese que va por el pago y no le interesa si viene el lobo y come a una oveja: no le interesa. El verdadero pastor que vela, que está implicado en la vida del rebaño, defiende no solo a todas las ovejas: defiende a cada una, confirma a cada una y si una se va o se pierde, va a buscarla y la lleva de regreso al redil. Está tan implicado que no deja que se pierda una. La oración de Jesús: en la última cena pide al Padre la gracia de que no se pierda ninguno.»
(Homilía de S.S. Francisco, 4 de mayo de 2018, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Haré una fervorosa visita a Jesús en la Eucaristía, y me dedicaré a contemplarlo en silencio, dejando que Él hable a mi alma.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Secretos de Fátima ¡Todo lo que debes saber!
Por: P. Rogelio Alcántara | Fuente: Siame.mx
¿Qué son las apariciones de Fátima?
EL 13 de mayo se conmemora la primera aparición de la Santísima Virgen María en Fátima, Portugal, a tres niños: Lucía dos Santos (de 10 años) y a sus primos: Francisco Marto (de 9 años) y Jacinta Marto (de 7).
¿Cuántas apariciones hubo?
Las apariciones de la Virgen fueron preparadas con dos años de anticipación por tres diferentes apariciones de un ángel que se presentó como el Ángel de la Paz. Las apariciones “principales” de la Virgen fueron seis, repitiéndose una cada mes hasta el 13 de octubre, día en que un milagro portentoso tuvo lugar en presencia de unas 70 mil personas. La Iglesia aceptó como sobrenaturales estas apariciones junto con sus revelaciones. Los hechos acaecidos en Cova de Iría, Fátima, en la segunda década del siglo XX, fueron bien documentados, no sólo por católicos fervientes, sino también por comunistas y masones, por autoridades eclesiásticas y civiles, y confirmados por numerosos testigos y abundantes milagros, que aún en nuestros días causan gran interés.
¿Qué son los secretos de Fátima?
Lucía, la vidente que vivió hasta el año 2005, decía que se trataba de un solo “secreto” con tres partes. Ella los escribe por orden del Obispo de Leiria y con el permiso de Nuestra Señora. Las dos primeras partes fueron dadas a conocer en los años cuarenta; la tercera, Lucía la escribió el 3 de enero de 1944 y quedó en un sobre lacrado con el Obispo de Leiria, quien, para tutelar mejor el “secreto”, el 4 de abril de 1957 lo entregó al Santo Oficio (hoy Congregación para la Doctrina de la Fe). El 17 de agosto de 1959 san Juan XXIII lo tuvo en sus manos, pero no lo abrió. Fue el beato Pablo VI quien leyó su contenido el 27 de marzo de 1965, devolviendo el sobre al Archivo del Santo Oficio, con la decisión de no publicar el texto. Después del atentado del 13 de mayo de 1981, san Juan Pablo II leyó el texto y lo dio a conocer hasta el 26 de mayo del año 2000. Lo primero que debemos entender es se trata de una revelación privada que nos ayuda a comprender y vivir mejor el Evangelio y los signos de los tiempos para encontrar la justa respuesta de la fe ante ellos.
¿Qué dice la primera parte del secreto?
En nuestros días hay una fuerte tendencia a evitar los temas relacionados con la muerte y el más allá –el juicio particular, la sentencia, el cielo, el purgatorio y el infierno– y se ve muy mal que se hable de esto a los niños. Sin embargo, la Virgen, como excelente pedagoga, hizo ver a los pastorcitos de Fátima el infierno cuando ellos contaban con 7, 9 y 10 años de edad, para hacerles ver un camino de salvación, indicando como camino la devoción al Inmaculado Corazón de María, que nos acerca a ella, quien nos puede dar las gracias necesarias para que nos asemejemos al Corazón de Aquélla que hizo siempre la voluntad de Dios.
¿Qué dice la segunda parte del secreto?
Trata de la previsión de los daños enormes que Rusia, en su defección de la fe cristiana y en la adhesión al totalitarismo comunista, provocaría a la humanidad, y por tanto, de la petición de Consagrar a Rusia a su Inmaculado Corazón, y de la Comunión reparadora de los primeros sábados de mes. Habla también de las guerras y persecuciones a la Iglesia con las que Dios castigaría al mundo si no atendieran a sus peticiones.
¿Y que dice la tercera parte del secreto?
Se refiere a que en Portugal se conservará la doctrina de la fe, la visión del santo Padre y a la jaculatoria para rezar después de cada misterio del rosario.
¿Cómo debemos entender estos secretos?
Hay que tener en cuenta que existen algunos puntos controversiales con respecto a la interpretación de los “secretos”, por ejemplo, si se ha hecho o no la consagración de Rusia tal como lo pidió la Virgen, o si la tercera parte del secreto se refería al Papa Juan Pablo II, etc. Con respecto a la consagración de Rusia, Sor Lucía confirmó personalmente que el acto solemne y universal de consagración que realizó el Papa Juan Pablo II el 25 de marzo de 1984, “había sido hecho tal como Nuestra Señora había pedido” (carta del 29 de agosto de 1989 y carta del 8 de noviembre de 1989).
La congregación para la Doctrina de la fe, publicó el 13 de Mayo del 2000 un documento titulado El Mensaje de Fátima, en el que el entonces arzobispo Tarcisio Bertone presenta los argumentos convincentes por los que se declara cuál es el auténtico mensaje de Fátima y cuál la interpretación de la Iglesia, publicando por primera vez en facsímil los textos autógrafos de la Hna. Lucía, además del coloquio que sostuvo con sor María Lucía de Jesús y del Inmaculado Corazón, el comunicado del cardenal Ángelo Sodano, Secretario de Estado de San Juan Pablo II, y una reflexión teológica magistral sobre el Mensaje de Fátima hecha por el entonces cardenal Joseph Ratzinger. Documento que aconsejo vivamente leer, aquí el link: http://bit.ly/2pFZ6v4
¿Qué dice el documento?
El texto del tercer “secreto”, como sucede en las Escrituras, tiene un carácter simbólico. La visión de Fátima tiene que ver sobre todo con la lucha entre el mundo no creyente y la Iglesia, y con el testimonio doloroso de los mártires del siglo XX. Y así como las primeras dos partes del “secreto” se entienden por la finalidad de la salvación de las almas, así la tercera parte se entiende por su énfasis en la penitencia como medio eficaz de conversión y salvación.
El mismo ángel con la espada de fuego, a la derecha de la Madre de Dios, representa la amenaza del juicio divino que incumbe sobre el mundo. Esto no es pura fantasía, pues el hombre ha construido con sus armas la espada de fuego. Pero la fuerza opuesta al poder destructivo es la Virgen María, por eso el ángel, de pie a su derecha, repite tres veces con voz vibrante: ¡Penitencia!
¿Puede cambiar el destino del mundo?
Si el poder destructivo de la visión puede ser anulado, quiere decir que el futuro no está rígidamente determinado. Por tanto, la imagen que los pastorcitos vieron del futuro puede cambiar con tal de que los hombres se dirijan en una dirección positiva. Es por esto que se equivocan quienes dan explicaciones fatalísticas del “secreto”, argumentando que no se ha cumplido la profecía porque no ha sucedido tal como está escrita. La visión habla de un peligro que se puede evitar y que de hecho se evitó cuando, como dijo san Juan Pablo II, convaleciente, una “mano materna” desvió la bala mortal.
¿Cómo se debe entender el tema de los mártires?
En la última parte de la visión aparecen los ángeles recogiendo la sangre de los mártires y riegan con ella las almas que se acercan a Dios. Este martirio se lleva a cabo solidariamente con la Pasión de Cristo, pues la sangre de los mártires fluye de los brazos de la Cruz. Tertuliano había dicho ya que la sangre de los mártires es semilla de cristianos: así como del costado abierto de Cristo muerto en la Cruz nació la Iglesia, así la muerte de los testigos es fecunda para la vida de la Iglesia.
¿Hay algo en el secreto que todavía no se cumpla?
El secreto de Fátima se refiere a acontecimientos concretos que ya han sucedido en el siglo XX. Fátima ya no ofrece satisfacer nuestra curiosidad presentándonos eventos que están por venir, sino que consiste ahora en una profecía condicional ya cumplida. Queda válida, sin embargo, la exhortación a la oración, la penitencia y la conversión.
¿Qué quiere decir que triunfará el Inmaculado Corazón de María?
Que el corazón abierto a Dios, purificado por la contemplación de Dios, es más fuerte que los fusiles y que cualquier tipo de arma. El maligno tiene poder en este mundo, sobre todos aquellos que se alejan continuamente de Dios. Pero desde que Dios mismo ha muerto en la Cruz, cobran todo su valor las palabras de Jesús: “padeceréis tribulaciones en el mundo, pero tened confianza; yo he vencido al mundo” (Jn 16,33). El mensaje de Fátima nos invita a confiar en esta promesa.
