Memoria Litúrgica, 13 de enero …
Hoy también se festeja a:
- • Francisco María Greco, Beato
- • Francisca de la Encarnación, Beata
- • Victoria de Jesús (Francisca) Valverde González, Beata
- • Kentigerno (Mungo), Santo
- • Agricio de Tréveris, Santo
El llamado de Dios
Por: H. José Alberto Rincón, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria(para ponerme en presencia de Dios)
Señor, concédeme avanzar en mi vida con el firme deseo de responder prontamente a tu amor.
Evangelio del día(para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 1, 14-20
Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía: “Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Conviértanse y crean en el Evangelio”.
Caminaba Jesús por la orilla del lago de Galilea, cuando vio a Simón y a su hermano, Andrés, echando las redes en el lago, pues eran pescadores. Jesús les dijo: “Síganme y haré de ustedes pescadores de hombres”. Inmediatamente dejaron las redes y lo siguieron.
Un poco más adelante, vio a Santiago y a Juan, hijos de Zebedeo, que estaban en una barca, remendando sus redes. Los llamó, y ellos, dejando en la barca a su padre con los trabajadores, se fueron con Jesús.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Comunicarse es algo que hacen todos los seres humanos día tras día. Basta voltear a nuestro alrededor y reflexionar un poco para darnos cuenta de cuántas veces la gente habla entre sí. Pero ¿cuántos escuchan? Es uno de los dramas de nuestra época: sabemos muy bien hablar, pero somos torpes para escuchar.
Los discípulos a los que Jesús encuentra primero en su camino vivían una realidad distinta. Eran hombres acostumbrados a estar haciendo cosas, pero también imbuidos de la actitud de espera que se vivía en su tiempo. Algunos en Israel creían que el Mesías estaba por llegar, y esto lo percibía por todas partes quien estuviera dispuesto a leer los signos de los tiempos.
Jesús entra en este escenario con un mensaje claro de conversión. Continúa lo iniciado por Juan el Bautista, a pesar del riesgo que implicaba. Hay una urgencia que lo mueve. El tiempo se ha cumplido. ¿Qué tiempo? El de Dios. El Reino se aproxima.
Este Reino es Jesús mismo que se acerca a todos cuantos quieren dejarse tocar por Él, a todos cuantos están dispuestos a convertir sus corazones hacia Él. Sí, los discípulos estaban siendo testigos de algo extraordinario. Pero eso no quiere decir que nosotros, a dos mil años de distancia, no podamos tener nuestra propia experiencia de llamamiento. Ellos sabían escuchar y, en el silencio de lo cotidiano, oyeron una voz que les dio la sencilla indicación de seguirlo.
Ya sabemos qué fue de ellos, de esa audacia en su respuesta. ¿Nosotros respondemos también inmediatamente a esa voz? Es necesario, ahora más que nunca, asegurarnos que no estemos enmarañados en las redes del mundo. No sea que Jesús pase frente a nosotros, nos llame, y nosotros no podamos ir por tener las manos atadas.
«Estamos a la espera de que venga tu reino: lo pedimos y lo deseamos porque vemos que las dinámicas del mundo no lo facilitan. Dinámicas orientadas por la lógica del dinero, de los intereses, del poder. Cuando nos encontramos sumergidos en un consumismo cada vez más desenfrenado, que cautiva con resplandores deslumbrantes pero efímeros, ayúdanos, Padre, a creer en lo que imploramos: a renunciar a las cómodas seguridades del poder, a las engañosas seducciones de la mundanidad, a las vanas presunciones de creernos autosuficientes, a la hipocresía de guardar las apariencias. De esta manera no perderemos de vista ese Reino al que tú nos llamas».
(Homilía de S.S. Francisco, 31 de mayo de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Buscaré recogerme un momento del día para buscar en lo profundo de mi alma qué es lo que Jesús me pide al inicio de este año.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
21 cosas qué podemos hacer y qué no debemos hacer durante la Santa Misa
Por: n/a | Fuente: PildorasDeFe.net
Muchas veces, por desconocimiento mismo del acto que estamos celebrando, cometemos actos imprudentes durante la Misa que pueden perturbar, sin querer, a los fieles asistentes. Hay ocasiones en que nuestro comportamiento no es adecuado y puede sobrepasar las normas en el Templo y causar así una distracción a los fieles presentes causando molestias e incomodidad
A continuacion, este pequeño documento, basado en el artículo publicado en AggieCatholicBlog, puede permitirnos abrir un poco más los ojos y estar alertas ante estos eventos para así practicar un adecuado comportamiento durante la Santa Misa. Espero que pueda serles de utilidad.
21 cosas qué hacer y qué no hacer durante la Santa Misa
1.- Cómida rápida antes de la Misa.
Es norma de la Iglesia que conservemos el ayuno durante al menos 1 hora antes de recibir la Sagrada Comunión. El agua y la medicina pueden ser consumidos, por supuesto. El propósito es ayudar a prepararnos bien para recibir a Jesús en la Eucaristía.
2.- No se admiten comidas ni bebidas en la Iglesia.
Las excepciones serían una bebida para los niños pequeños, el agua para el sacerdote o el coro (con discreción) y agua para los que están enfermos. Traer un aperitivo a la iglesia no es apropiado. La iglesia siempre debe verse como un lugar de oración y reflexión.
3.- Los hombres deben quitarse sus sombreros o gorros.
Es de mala educación llevar un sombrero o gorro en una iglesia. Si bien, puede ser moda cultural, no lo es dentro del templo. Así como nos quitamos los sombreros con respeto para el Juramento a una Bandera o un Himno, debemos hacerlo también en la Iglesia; como una señal de respeto.
4.- No mastique chicle en la Iglesia.
Se rompe el ayuno, es una distracción, se considera de mala educación en un ambiente formal, y esto no ayuda a nadie a su alrededor a orar mejor, pues causa distracción. ¿Puede usted imaginar al Papa haciendo explotar un bola de chicle durante la Santa Misa?
5.- Hágase la Señal de la Cruz al entrar y salir de la Iglesia.
Este es un recordatorio de nuestro bautismo, que nos hace miembros de la Iglesia de Cristo. Solo trate de no perder de vista lo que sucede cuando lo hace y no lo haga sin decir una oración.
6.- Vestir modesta y apropiadamente.
Use su mejor traje o vestido. Como católicos creemos que Dios viene a nuestro encuentro en cada Misa. Así que, ¿por qué no habríamos de vestir formalmente?. Sin importar si usted es de bajos recursos económicos, lo más seguro es que tenga algún atuendo que refleje modestia y pulcritud.
7.- Llegue por lo menos unos pocos minutos antes.
Si por alguna razón usted no puede llegar a tiempo, trate de sentarse en la parte trasera para que no moleste a otras personas mientras busca un asiento. Llegar a la misa temprano permite orar y prepararse mejor para la Misa.
8.- Celulares o móviles no deben usarse nunca ni para llamadas, sms o navegar en las redes sociales.
Las excepciones son las emergencias (las grandes, no las de todos los días) y si usted hace uso de uno, por favor salga de la Iglesia para hacerlo. Si usted está utilizando el teléfono para las lecturas y oraciones, puede ser apropiado, pero trate de ser discreto. Nada de navegaciones por las redes sociales, recuerde que está centrando su atención en algo sagrado, no debe estar pendiente de las «actualizaciones de estados» de los demás en las redes sociales.
9.- No se siente en el borde de la banca si la ves vacía.
Más bien, siéntese en el medio para que otros no tengan que pasar por encima de usted. Además, los Hombres deben ofrecer sus asientos a cualquier dama, ancianos, discapacitados, etc
10.- Hacer una genuflexión hacia el Tabernáculo cuando entres y salgas de la Iglesia y cuando pases frente a él.
Cristo está presente allí por todos nosotros. Al permitir que nuestra rodilla derecha golpee levemente el suelo, reconocemos que Él es nuestro Señor y Dios. Si alguno está físicamente incapacitado para hacer una genuflexión, haga un leve arco o baje la cabeza, es suficiente. Durante la Misa, si pasa delante del altar o tabernáculo, haga un arco con reverencia por respeto.
11.- Por favor haga silencio (no converse ni en voz baja) mientras esté en la Iglesia.
Una vez que usted entra al santuario no es el momento ni el lugar para charlar con los que te rodean. Recuerde que, aunque el Sacerdote no haya comenzado a celebrar, ya la Misa ha comenzado, pues esta comienza desde el mismo instante en que la comunidad se congrega. Si usted tiene que hablar de algo importante, hágalo de la forma más silenciosa y breve posible. Recuerde que su conversación podría estar perturbando a alguien que está concentrado en su oración, lo cuál es mucho más importante.
12.- Lleve a los niños a la parte posterior para calmarlos.
Todo padre sabe que a veces el bebé puede tener un mal día. Aunque los bebés son bien recibidos en la Santa Misa, sea un poco prudente con las distracciones que pueda generar. Siéntese en el extremo de un banco para estar preparado para salir con rapidez, si es posible, lleve al niño a la parte de atrás rápidamente cuando se altere. No espere demasiado tiempo antes de tomar una decisión. No hay ninguna razón para estar avergonzado de tener que calmar a su hijo en la parte posterior de la Iglesia, recuerde lo que dijo Jesús: «Déjen que los niños se acerquen a mí». Así que llévelos a Misa, pero sea prudente
13.- Prepare su ofrenda antes de la Misa.
Cristo nos dice que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha. Mantener la cesta esperando por tiempo indeterminado mientras usted consigue sacar su billetera o monedero. Esto, a veces puede convertirse en toda una escena de distracción para los demás
14.- No debe leerse anuncios publicitarios durante la misa.
Imagínese si usted invita a una persona a su casa y antes de la cena (o durante) se decide a leer una revista en lugar de hablar con él. Eso es lo que está sucediendo en la casa de Dios cuando usted lee algun anuncio o folleto mientras se está celebrando el Misterio de Cristo
15.- Respetar los límites que otros pueden tener.
Es posible que la persona que tiene al lado desee tomarse de las manos para orar, o algunas veces puede que no lo quiera hacer. Podrían estar enfermos y no quieren acercarse a usted durante el saludo de la paz. Respete los límites y sus decisiones. No haga ningún juicio innecesario porque ellos actúen de manera diferente a lo que usted espera
16.- Haga una leve inclinación antes de recibir la Sagrada Comunión.
Allí está Dios, el Rey de reyes, que bajó de su trono celestial para llenarte de dichas y bendiciones. Entonces, muestre su respeto con una inclinación de cabeza al menos. Esta es una práctica antigua que se ha mantenido hasta el día de hoy.
17.- No recibir el Vino del cáliz si está usted enfermo.
Este es un acto de caridad y no es necesario recibirlo del cáliz, pues ya ha recibido la totalidad del cuerpo, sangre, alma y divinidad de Jesús en la Sagrada Hostia
18.- No salir antes de que la Misa termine.
Debemos permanecer hasta el final de la Misa y el himno o canto de cierre que la acompaña. Aunque sin duda hay excepciones a esta pauta. La mayoría quienes dejan la misa temprano no necesitan hacerlo y tampoco deberían hacerlo.
19.- No tomar fotografías o selfies
¡No estamos en un estudio fotográfico ni en un show o espectáculo! Tenga un poco de respeto por la presencia de Dios. Tomarse unos selfies y enviar las fotos a sus amigos o amigas para decir que se encuentra en Misa no es digno de respeto, sobre todo para aquel que está orando al lado de usted.
¿Le gustarón los vitrales? ¿Son muy hermosos? ¿Las imágenes y estatuas le evocan mucho setimiento? ¡Que bueno!, pero por favor tome las fotografías una vez terminada la Misa y hayan salido todas las personas de la Iglesia.
20.- Ore después de la Misa si se siente llamado a hacerlo.
Es una buena costumbre, aunque no se requiere, ofrecer una oración de acción de gracias después deque la Misa ha terminado. Pida por que más personas la aprecién y le den el debido respeto
21.- Despídase tranquilamente.
Los animamos a saludar a los demás, pero hágalo una vez que esté fuera del santuario principal de la iglesia para que no moleste a otras personas que quieren quedarse a orar. Así que, por favor, manténgase en silencio dentro del templo y luego al salir salude.
Tenga presente que en la Santa Misa asistes al Sacrificio de Cruz de nuestro Señor. En la Santa Misa se hace presente la Santísima Trinidad. También, por experiencia y revelaciones de santos místicos, la Virgen María, los Santos y los Ángeles vienen a ser parte de este acto de adoración. Es por ello que le debemos un Santo respeto
No asistas a Misa solo por cumplir, a la Misa hay que vivirla. Cada Misa tiene un valor infinito, ya que allí se ofrece al mismo Jesucristo, el Hijo del Dios vivo.
