Mártires, 10 de julio …
Hoy también se festeja a:
- • Antonio Nguyen Huu Quynh y Pedro Nguyen Khac Tu, Santos
- • María Gertrudis de Santa Sofía Ripert dAlauzin e Inés de Jesús, Beatas
- • Manuel Ruiz y 10 compañeros, Beatos
- • Pedro Vincioli, Santo
- • Rufina y Segunda, Santas
No está muerta
Por: H. Luis Alberto de Ávila, L.C. | Fuente: www.missionkits.org

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Nos ponemos en tu presencia, Espíritu Santo, Ilumínanos con tu luz, abre nuestros corazones.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 9,18-26
En aquel tiempo, mientras Jesús hablaba, se le acercó un jefe de la sinagoga, se postró ante él y le dijo: «Señor, mi hija acaba de morir; pero ven tú a imponerle las manos y volverá a vivir».
Jesús se levantó y lo siguió, acompañado de sus discípulos. Entonces, una mujer que padecía flujo de sangre desde hacía doce años, se le acercó por detrás y le tocó la orilla del manto, pues pensaba: «Con sólo tocar su manto, me curaré». Jesús, volviéndose, la miró y le dijo: «Hija, ten confianza; tu fe te ha curado». Y en aquel mismo instante quedó curada la mujer.
Cuando llegó a la casa del jefe de la sinagoga, vio Jesús a los flautistas, y el tumulto de la gente y les dijo: «Retírense de aquí. La niña no está muerta; está dormida». Y todos se burlaron de él. En cuanto hicieron salir a la gente, entró Jesús, tomó a la niña de la mano y ésta se levantó. La noticia se difundió por toda aquella región.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
En este pasaje contemplamos a Jesús que cura, que devuelve la vida. Y cuánto nos gusta esta faceta del Señor, mucho más que cuando enfrenta la hipocresía de los fariseos, o cuando predica las exigencias de las bienaventuranzas, o la dificultad de su Pasión.
Nos gusta ver a Cristo sanar y dar vida porque en nosotros está grabado un deseo de vida eterna. Jesús hace estos signos para demostrarnos que Él tiene poder sobre la muerte, que Él es fuente de vida y que, por ende, debemos escuchar la totalidad de su mensaje. Sus palabras dan vida eterna.
¿Tengo la humildad de buscar a Jesús así como lo hizo el jefe de la sinagoga? ¿Tengo una fe grande de que en Jesús encontraré mi curación así como la tuvo la mujer que padecía flujo de sangre?
«¿Qué nos ocurrirá, a nosotros, si hacemos esto; si tenemos la mirada fija en Jesús? Nos ocurrirá, lo que le ocurrió a la gente después de la resurrección de la niña: «ellos se quedaron con gran estupor». Yo voy, miro a Jesús, camino delante, fijo la mirada en Jesús y ¿qué encuentro? Que Él tiene la mirada fija sobre mí. Y esto me hace sentir gran estupor. Es el estupor del encuentro con Jesús. Pero para experimentarlo, no hay que tener miedo, como no tuvo miedo esa viejecita para ir a tocar el bajo del manto. ¡No tengamos miedo! Corramos por este camino, con la mirada siempre fija sobre Jesús. Y tendremos esta bonita sorpresa: nos llenará de estupor. El mismo Jesús tiene la mirada fija sobre mí».
(Homilía de S.S. Francisco, 31 de enero de 2017, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy dedicaré un momento del día para ir a una Iglesia y pedirle a Jesús Eucaristía, con toda humildad y fe, una gracia que necesito.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Por: Karla Estrada Navarro | Fuente: PadreSam.com
En este mundo, muchos dirán que tienen a los mejores amigos, otros dirán que la amistad no existe… Entonces es válido preguntarnos: ¿Existe la verdadera amistad? ¿Existen los verdaderos amigos? Aquí te dejo 9 características de un verdadero amigo.
1. Una premisa vital: la amistad para que sea verdadera, debe fluir, sin prisas, sin presiones, sin forzar los afectos. Debe vivirse en el marco de la libertad de los hijos de Dios, viviendo una purificación constante a través de la oración. Ninguna amistad es perfecta, pero si se vive desde Dios, Él mismo indicará si esa amistad es según Su voluntad o no y nosotros como hijos suyos, estamos llamados a ser dóciles a su voz.
2. El verdadero amigo reza por ti: Sí, sin Dios no podemos ser buenos amigos, ¿Qué mejor lugar para los que amas y estimas que en las manos de Dios? Un momento óptimo para rezar por tus amigos es en la Santa Misa.
3. El verdadero amigo te ama tal cual eres: Sí, el amor puro existe. Los amigos verdaderos se aman en el Señor de manera pura, libre y compartida. Es una experiencia que es posible solo si ama desde Dios. Ese amor lleva a aceptarle de manera genuina, siempre buscando ser ayuda idónea en el proceso de conversión.
4. El verdadero amigo no es egoísta: lo que es de Dios se comparte, el amigo verdadero no te aísla ni te aleja de tus demás cercanos. Al contrario, la amistad, cuando es verdadera, crea equipos, verdaderas comunidades fraternas, unidas por la caridad y transparencia.
5. El verdadero amigo no teme a los cambios: Cuando la amistad es verdadera, no se basa solo en elementos pasajeros para existir, sino que es libre y a pesar de distancia, silencios, tiempo o ambiente, siempre permanece.
6. El verdadero amigo se queda, cuando todos se van: En los peores momentos, se encuentran a los mejores. En momentos de obscuridad, el verdadero amigo seca las lágrimas, anima al cansado, consuela al deprimido, todo por la fuerza del Amor.
7. El verdadero amigo sabe CÓMO corregir: En una amistad verdadera, hay confianza para señalar las fallas, pero, sobre todo, se aprende a corregir con amor, caridad, tacto, prudencia, paciencia y si se falla en esto, Dios ayuda a dar la humildad suficiente para pedir perdón y perdonar.
8. El verdadero amigo NO teme discutir: La amistad para que sea genuina, debe ser purificada así que incluso cuando discutas o tengas dificultades con tus amigos, ¡da gracias por eso! Dios utiliza todo para nuestro bien.
9. El verdadero amigo no te aleja de Dios ni de su Iglesia: un amigo que en serio quiere tu bien, siempre buscará ser reflejo del amor de Dios en tu vida.
La Palabra de Dios nos dice: “Quien ha encontrado un amigo, ha encontrado un tesoro” y la hermana Glenda complementa esa cita, en su conocida alabanza, diciendo “y yo te he encontrado a ti (…) encontré a Jesús por ti”. Es decir: la verdadera amistad es un tesoro dado por Dios, nos lleva a Dios y nos hace vivir el Amor verdadero, es decir, a Dios. Nosotros los católicos sabemos que Jesús mismo nos llama amigos. Por ende, podemos decir claramente: SÍ, EXISTEN LOS VERDADEROS AMIGOS.
No dudes en la pureza de la amistad. Así como Francisco y Clara se tuvieron uno al otro, y como tantos santos experimentaron la amistad verdadera, no dudes que Dios te dará los amigos que sean perfectos para ti, porque serán según el corazón de Dios.
