Eulalia de Mérida, Santa
Memoria Litúrgica, 10 de diciembre …
Hoy también se festeja a:
- • Arsenio de Trigolo, Beato
- • Anton Durcovici, Beato
- • Mauro de Roma, Santo
- • Nuestra Señora de Loreto
- • Gonzalo Viñes Masip, Beato
El poder de DIOS
Por: H. Jorge Alberto Leaños García, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor Jesús, dame la gracia de tener un verdadero encuentro contigo para ser, día tras día, más consciente de lo que eres para mí; para conocerte más íntimamente y reconocer tu mano providente en todo lo que me pongas enfrente.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 5, 17-26
Un día Jesús estaba enseñando, y estaban también sentados unos fariseos y doctores de la ley, venidos de todas las aldeas de Galilea, Judea y Jerusalén. El poder del Señor estaba con él para que hiciera curaciones.
Llegaron unos hombres que traían en una camilla a un paralítico y trataban de entrar, para colocarlo delante de él; pero como no encontraban por dónde meterlo a causa de la muchedumbre, subieron al techo y por entre las tejas lo descolgaron en la camilla y se lo pusieron delante a Jesús. Cuando él vio la fe de aquellos hombres, dijo al paralítico: «Amigo mío, se te perdonan tus pecados».
Entonces los escribas y fariseos comenzaron a pensar: «¿Quién es éste individuo que así blasfema? ¿Quién, sino sólo Dios, puede perdonar los pecados?». Jesús, conociendo sus pensamientos, les replicó: «¿Qué están pensando? ¿Qué es más fácil decir: ‘se te perdonan tus pecados’ o ‘levántate y anda’? Pues para que vean que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar los pecados -dijo entonces al paralítico-: Yo te lo mando: levántate, toma tu camilla y vete a tu casa».
El paralítico se levantó inmediatamente, en presencia de todos, tomó la camilla donde había estado tendido y se fue a su casa glorificando a Dios, y llenos de temor, decían: «Hoy hemos visto maravillas».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
En el inicio de los tiempos, Dios creó la inmensidad del universo, después la tierra y sus innumerables maravillas y finalmente, donó la vida a su creatura más amada, «el hombre». Sin embargo, es contrastante el que pueda haber personas que vivan en un ambiente inhumano y que vean la realidad con indiferencia, desprecio e incluso ira. El poder de Dios se mete en duda y se le comienza a ver con una mentalidad farisaica, llena de envidia y desprecio.
Para entender el porqué del mal es preciso recordar un sabio dicho: «Si tuviésemos la omnipotencia de Dios, cambiaríamos muchas cosas de nuestra vida. Pero, si también tuviésemos su sabiduría la dejaríamos tal cual».
Hay una razón profunda. Dios por algo permite el mal. Ante la prueba hay que esperar y confiar, a imitación del paralítico, quien, antes de recibir la salud física, recibió la reconciliación con Dios.
Esto, al menos a mí, me hacer pensar: ¿Qué es lo que espero de Dios? ¿La solución a mis problemas como si fuese el instrumento mágico que todo lo arregla? ¿O verdaderamente espero de Dios su sencilla amistad y paternidad para sentirme verdadero hijo y amigo?
¿Qué busco? ¿El poder de Dios o a Dios mismo que me amó hasta la muerte y una muerte de cruz? Aunque puedan surgir la injusticia y la incomprensión tendré presente que todo es para bien de los que aman a Dios.
Que este camino de seguimiento supuso en los primeros seguidores de Jesús mucho esfuerzo de purificación. Algunos preceptos, prohibiciones y mandatos los hacían sentir seguros; cumplir con determinadas prácticas y ritos los dispensaba de una inquietud, la inquietud de preguntarse: ¿Qué es lo que le agrada a nuestro Dios? Jesús, el Señor, les señala que cumplir es caminar detrás de Él, y que ese caminar los ponía frente a leprosos, paralíticos, pecadores. Esas realidades demandaban mucho más que una receta o una norma establecida. Aprendieron que ir detrás de Jesús supone otras prioridades, otras consideraciones para servir a Dios. Para el Señor, también para la primera comunidad, es de suma importancia que quienes nos decimos discípulos no nos aferremos a cierto estilo, a ciertas prácticas que nos acercan más al modo de ser de algunos fariseos de entonces que al de Jesús.
(Homilía de S.S. Francisco, 9 de septiembre de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Haré un examen para ver con qué actitud me acerco a Dios.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Anunciar que Él es «El Regalo»: un gran desafío para esta Navidad
Por: Silvana Ramos | Fuente: Catholic-link.com
No pocas veces la Navidad nos centra en preparar regalos para nuestros seres queridos. No digo que regalar este mal. Es muy hermoso tomarse el tiempo para hacer un regalo, un detalle a alguien que nos importa. Y qué más lindo que tomar en cuenta sus gustos, nuestra historia juntos, nuestros lazos de amistad, nuestro agradecimiento en la preparación de este regalo. Qué lindo sería que siempre regalemos así.
Sin embargo hoy nos angustiamos por no cumplir con todos a los que les “tenemos” que regalar. Nos angustiamos por no poder comprar todo lo que nuestros hijos nos pidieron, por no tener un presupuesto infinito para las mil compras de los adornos, las cenas, los regalos… Finalmente la Navidad se va convirtiendo en una fiesta de angustia y sufrimiento por lo que no se tiene o por no poder agradar a todos.
Este video, es un muy buen material para reflexionar sobre este tema. El Nacimiento de Jesús es EL REGALO, ese gran regalo que nos hizo nuestro Padre que nos creó por amor y por amor infinito entregó a su hijo para la salvación de nuestros pecados.
Por qué de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su hijo unigénito, para que todo aquel que en El cree, no se pierda, más tenga vida eterna.
Juan 3,1
Personalmente esta Navidad significa para mí, no sólo el recuerdo del gran regalo que nos ha hecho el Padre, sino que me ha permitido reflexionar cómo es que Jesús es un regalo para mí. Cómo es que su ternura y simpleza de niño anidan en mi alma.
Es este el gran regalo que tenemos que compartir con todos. Más allá de un detalle material, el regalo que como católicos le llevamos al mundo es el anuncio de este nacimiento. El anuncio de un Dios que se hizo hombre, que nació de una Madre amorosa en el lugar más humilde, que fue frágil y pequeño como cada uno de nosotros y que dio su vida por amor. Es un Dios que vive hoy, al lado de cada uno de nosotros, y permanecerá así hasta el fin.
La alegría de la Navidad es una alegría especial que no es sólo para el día de Navidad, es para toda la vida del cristiano. Es una alegría serena, tranquila, una alegría que acompaña siempre al cristiano. Incluso en los momentos difíciles, de dificultad, esta alegría se convierte en paz. El cristiano no pierde nunca la paz, cuando es un verdadero cristiano, incluso en los sufrimientos. Esa paz es un don del Señor.
Papa Francisco
Los invito a realizar una dinámica juntos y preguntarnos:
- ¿Considero a Jesús verdaderamente un regalo en mi vida?
- ¿Cómo la historia de su nacimiento refleja mi propia historia?
- ¿En qué me estoy centrando en esta Navidad?
- ¿Anuncio con mi vida el regalo que Dios Padre nos ha hecho?
Les deseo una muy feliz Navidad y que celebremos con alegría el gran regalo que Dios nos ha hecho: Un niño envuelto en pañales en un pesebre
