[box] Próximamente Gran Bingo a favor de las Obras Sociales de la Iglesia y Guardería Virgen del Camino!! Estaremos enviando información, mantente atento!![/box]
Prosdócimo de Padua, Santo
Obispo, 7 Noviembre …
Hoy también se festeja a:
- • Willibrordo de Utrecht, santo
- • Serviliano Riaño Herrero, Beato
- • José Vega Riaño, Beato
- • Vicente Grossi, Santo
- • Antonio Baldinucci, Beato
A creer se aprende creyendo
Por: H. Cristian Gutiérrez LC | Fuente: www.missionkits.org

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Gracias, Señor, porque de nuevo puedo estar a solas contigo en oración. Gracias por todos los beneficios que me has concedido. Quiero estar junto a Ti. Te necesito y sin Ti nada en mi vida tiene sentido. Por ello acudo para suplicarte tu compañía permanente a mi lado. Aumenta mi fe, mi confianza y mi amor. Enciende en mí un celo cada vez más ardiente por la salvación de las almas y una pasión irresistible por Ti y por tu Reino.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 17, 1-6
En aquel tiempo, Jesús dijo a sus discípulos: “No es posible evitar que existan ocasiones de pecado, pero ¡ay de aquel que las provoca! Más le valdría ser arrojado al mar con una piedra de molino sujeta al cuello, que ser ocasión de pecado para la gente sencilla. Tengan, pues, cuidado.
Si tu hermano te ofende, trata de corregirlo; y si se arrepiente, perdónalo. Y si te ofende siete veces al día, y siete veces viene a ti para decirte que se arrepiente, perdónalo”.
Los apóstoles dijeron entonces al Señor: “Auméntanos la fe”. El Señor les contestó: “Si tuvieran fe, aunque fuera tan pequeña como una semilla de mostaza, podrían decirle a ese árbol frondoso: ‘Arráncate de raíz y plántate en el mar’, y los obedecería».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Hoy me hablas de las ocasiones de pecado, del perdón y de la fe. En mi vida siempre habrá ocasiones de pecado. Pero siempre estará también tu gracia para superarlas. A veces me detengo más a considerar la ocasión y lo mucho que me atrae el realizar aquel acto que la ayuda y socorro que me brindas para no ceder al enemigo. En las ocasiones de pecado, como dice el dicho, es mejor que se diga: «aquí huyó, que aquí murió.» Dame la gracia, Señor, de luchar por mi vida de gracia y defenderla como el mayor tesoro que me has dado.
El perdón es algo que tal vez en el mundo de hoy se habla mucho, pero se entiende mal. Sobre todo aquello de perdonar siempre no es algo que se inculque en la actualidad. Sin embargo, al hablarme del perdón me estás llamando a una de las más profundas imitaciones que puedo tener de Ti. Tú que siempre nos perdonas, incluso más de siete veces al día, me invitas a perdonar también al que me ofende. Perdonar siempre, sin llevar cuentas.
«Auméntanos la fe» es la petición que los apóstoles te hacen hoy y que yo también te repito. Sin embargo, descubro en el Evangelio que no das una fórmula mágica, ni una orden para que ello se realice. Podría parecer que tu respuesta no satisface aquella petición de los apóstoles. Pero tu respuesta está implícita. Así como para aprender a nadar se aprende nadando y a leer leyendo, la fe crece, se aprende, en los actos que la ejercitan. A creer se aprende creyendo.
Por ello me quieres decir hoy que la fe no es un elemento reducido a la oración y a la religión. La fe puede estar presente también en los actos cotidianos de mi vida: en el trabajo, en la familia, en la dificultad, en el descanso. Señor, aumenta mi fe.
«“Auméntanos la fe”. Es una hermosa súplica, una oración que también nosotros podríamos dirigir a Dios cada día. Pero la respuesta divina es sorprendente, y también en este caso da la vuelta a la petición: “Si tuvierais fe…”. Es él quien nos pide a nosotros que tengamos fe. Porque la fe, que es un don de Dios y hay que pedirla siempre, también requiere que nosotros la cultivemos. No es una fuerza mágica que baja del cielo, no es una “dote” que se recibe de una vez para siempre, ni tampoco un superpoder que sirve para resolver los problemas de la vida. Porque una fe concebida para satisfacer nuestras necesidades sería una fe egoísta, totalmente centrada en nosotros mismos. No hay que confundir la fe con el estar bien o sentirse bien, con el ser consolados para que tengamos un poco de paz en el corazón. La fe es un hilo de oro que nos une al Señor, la alegría pura de estar con Él, de estar unidos a Él; es un don que vale la vida entera, pero que fructifica si nosotros ponemos nuestra parte.»
(Homilía de S.S. Francisco, 2 de octubre de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Pediré perdón si he ofendido a alguien o perdonaré en este día a aquella persona que me pueda ofender, recordando y creyendo que hay que perdonar siempre, sin llevar cuentas.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
En Brasil condenan a un sacerdote por salvar a un bebé del aborto
Por: J.L. | Fuente: Religion en Libertad

El sacerdote brasileño Luis Carlos Lodi da Cruz es uno de los principales referentes provida de todo el país y es además el presidente de Pro-Vida Anápolis. Desde esta asociación ayudan a las mujeres que tienen tentación de abortar y las acompañan durante el embarazo, el parto y también en el posparto ofreciéndolas a ellas y a su bebé un alojamiento.
Este sacerdote ha salido ahora en las portadas de la prensa tras haber sido condenado por el Tribunal Supremo de Brasil por “obstaculizar” un aborto. Y para ello deberá pagar más de 18.000 dólares americanos por los “daños morales” ocasionados por solicitar en 2005 a un tribunal, que le dio la razón, que no permitiera el aborto de un bebé considerado “inviable”.
Esta sentencia se produce once años después de que ocurrieran los hechos y a pesar de que un tribunal inferior aceptó los argumentos del padre Lodi da Cruz en contra de dicho aborto. Sin embargo, el Supremo le ha acusado de actuar “imprudentemente” por haber presentado dicho recurso puesto que causó graves sufrimientos a los padres del bebé abortado.
«Una vida humana es valiosa en sí misma»
Sin embargo, este sacerdote no está triste por la condena sino que ha dado gracias a Dios por haber ayudado a salvar la vida de un bebé de las garras del abortorio. “Ser condenado por la causa de Cristo y con Cristo es un honor para mí”, indicó el padre Lodi da Cruz a la televisión Globo.
Explicando a este canal de televisión por qué actuó de esta manera el religioso dijo que “la vida humana no es valiosa por su calidad, ni por su duración. Una vida humana es valiosa en sí misma”.
De este modo, agregó tal y como recoge LifeSiteNews que “el niño fue condenado a muerte por una sentencia judicial, una sentencia que es ilegal y un abuso de poder y el juez lo reconoció. Por eso, yo que entonces era estudiante de Derecho, decidí pedir Habeas Corpus a favor del niño, de modo que el aborto no se llevaría a cabo”.
El bebé finalmente pudo nacer
Y Lodi da Cruz quiso ser muy claro: “Al decir que la vida humana es sagrada reconozco que, o lo aceptamos como una verdad universal o caeremos en las atrocidades del nazismo”.
Finalmente, el bebé pudo nacer y vivió unos días antes de que falleciera. El sacerdote brasileño no sabía esto pues había leído en un periódico en 2005 que la decisión del tribunal había sido demasiado tardía y que finalmente se había producido el aborto.
«Un sufrimiento inútil»
De haber sabido que el bebé había sobrevivido, afirma el padre Lodi, “hubiera ido a visitarlo para acompañarles durante la gestación, para ofrecerles asistencia durante el parto (como lo hemos hecho con tantas otras mujeres) y en la medida en que el niño tenía riesgo de muerte inminente bautizarle inmediatamente después del nacimiento. Y en caso de muerte para mí sería un honor presidir el funeral y acompañar a la familia al cementerio”.
El bebé fue llamado Geovana pero murió sin bautizar, recordaba con tristeza este sacerdote provida. Después de que el pequeño muriera los padres denunciaron al sacerdote, dos tribunales rechazaron su denuncia y por ello acudieron al Supremo, que ahora considera que Lodi da Cruz habría cometido “un abuso del derecho” y “violado los derechos de la mujer embarazada y su marido, ocasionándoles un sufrimiento inútil”.
Los argumentos de una de las jueces del Supremo
Uno de los miembros del Tribunal Supremo de Brasil, la juez Nancy Andrighi, criticó duramente al sacerdote y dijo que “el trabajo agotador de dar a luz, con todo el dolor que implica ha provocado un intenso daño moral tanto a la madre como a su marido” por lo que acusó al religioso de “imprudente” y de aprovecharse del Estado para “defender sus ideas particulares con respecto a la interrupción de la gestación”.
Sin embargo, el padre Lodi da Cruz lo tiene muy claro: “Todo ciudadano puede y debe defender la vida que esté en peligro de muerte, utilizando para este fin, los medios legales y procesales de que disponen entre ellos el Habeas Corpus»
