[box type=»info»] Estimados amigos y hermanos, luego de un breve descanso en el envío de éstas Cápsulas del Evangelio Meditado Diario (de lunes a viernes), estamos de vuelta, con muchos ánimos y con el deseo de seguir sierviéndoles. Muchas gracias y bendiciones de Dios para todos ustedes que amablemente nos reciben!![/box]
Ruperto de Salzburgo, Santo
Obispo, 28 de marzo…
Hoy también se festeja a:
- • María Felicia de Jesús Sacramentado, Beata
- • Cirilo de Heliópolis, Santo
- • Conón de Naso, Beato
- • Antonio de Monticiano, Beato
- • José Sebastián Pelczar, Santo
Resistencia en la fe
Por: H. Kevin Alexis Franco López, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, gracias por darme un nuevo día. Aumenta en mí la fe, la esperanza y la caridad. Ayúdame a estar siempre contigo pues yo solo nada puedo. Tú sabes cuántas dificultades tengo a lo largo de mi vida. Te pido, Madre mia, que me ayudes a tener una fe como la tuya.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 11, 14-23
En aquel tiempo, Jesús expulsó a un demonio, que era mudo. Apenas salió el demonio, habló el mudo y la multitud quedó maravillada. Pero algunos decían: “Éste expulsa a los demonios con el poder de Belzebú, el príncipe de los demonios”. Otros, para ponerlo a prueba, le pedían una señal milagrosa.
Pero Jesús, que conocía sus malas intenciones, les dijo: “Todo reino dividido por luchas internas va a la ruina y se derrumba casa por casa. Si Satanás también está dividido contra sí mismo, ¿cómo mantendrá su reino? Ustedes dicen que yo arrojo a los demonios con el poder de Belzebú. Entonces, ¿con el poder de quién los arrojan lo hijos de ustedes? Por eso, ellos mismos serán sus jueces. Pero si yo arrojo a los demonios por el poder de Dios, eso significa que ha llegado a ustedes el Reino de Dios.
Cuando un hombre fuerte y bien armado guarda su palacio, sus bienes están seguros; pero si otro más fuerte lo asalta y lo vence, entonces le quita las armas en que confiaba y después dispone de sus bienes. El que no está conmigo, está contra mí; y el que no recoge conmigo, desparrama”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
En el Evangelio que terminamos de leer, vemos cómo Cristo expulsa los demonios y nos dice que el Reino de los Cielos ha llegado a nosotros. Y puede sonar un poco extraño, pero esto se cumple en el momento en el que Él viene a este mundo y se hace carne por amor a todos nosotros. Es un Rey que nos promete un Reino y nos lo trae, pero nos cuesta trabajo verlo, (con ojos de fe).
Este Reino nos ha sido revelado por el don gratuito de la fe, debe ser custodiado, como dice en el Evangelio, siendo fuerte (en la fe) y teniendo armas (que son la esperanza y el amor). Porque vendrán momentos en los que flaquearemos en la fe, que es la base del Reino. Y llegará el momento en que el enemigo intentará vencernos, quitándonos estas armas para no tener con qué defendernos. Pero es ahí cuando tenemos que demostrar que nuestra fe, esperanza y amor los tenemos en Dios.
«Es cansado combatir contra el mal, escapar de sus engaños, retomar fuerzas después de una lucha agotadora, pero debemos saber que toda la vida cristiana es una lucha. Pero debemos saber que no estamos solos, que la Madre Iglesia reza para que sus hijos, regenerados en el bautismo, no sucumban a las insidias del maligno sino que le venzan por el poder de la Pascua de Cristo. Fortificados por el Señor Resucitado, que ha derrotado al príncipe de este mundo (cf. Juan 12, 31), también nosotros podemos repetir con la fe de san Pablo: «Todo lo puedo en Aquel que me conforta» (Filipenses 4, 13). Todos nosotros podemos vencer, vencer todo, pero con la fuerza que me viene de Jesús.»
(Audiencia de S.S. Francisco, 25 de abril de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Padre del Cielo, nosotros nos entregamos nuevamente a tu Gracia todo poderosa, la que nos has revelado, por la vida y la muerte de tu Hijo, Jesucristo, y que nos has prometido con la venida de tu Espíritu Santo. Que tu Reino crezca como una semilla en nosotros y por nosotros allí donde estemos.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Te invito a que, en algún momento de oración durante tu día, leas lo siguiente: «Nadie te podrá hacer frente en todos los días de tu vida. Así como estuve con Moisés, estaré contigo; no te dejaré ni te abandonaré». (Jos 1, 5)
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
¿Sabía que puede obtener indulgencia plenaria en Semana Santa?
Por: n/a | Fuente: ACI Prensa
Durante la Semana Santa se puede obtener para uno mismo o para los difuntos el don de la indulgencia plenaria si se realiza una de las siguientes obras establecidas por la Santa Sede.
Una indulgencia plenaria es una gracia que concede la Iglesia, por los méritos de Jesucristo, de María y todos los santos, para borrar la pena temporal que queda como consecuencia del pecado. La indulgencia aplica a pecados ya perdonados.
Jueves Santo
1. Si durante la solemne reserva del Santísimo Sacramento, que sigue a la Misa de la Cena del Señor, se recita o canta el himno eucarístico del “Tantum Ergo” (“Adorad Postrados”).
2. Si se visita por espacio de media hora el Santísimo Sacramento reservado en el Monumento para adorarlo.
Viernes Santo
Si el Viernes Santo se asiste piadosamente a la adoración de la Cruz en la solemne celebración de la Pasión del Señor.
Sábado Santo
El rezo de dos o más personas del Santo Rosario.
Vigilia Pascual
Si se asiste a la celebración de la Vigilia Pascual (Sábado Santo por la noche) y en ella se renuevan las promesas del Santo Bautismo.
Condiciones:
Para ganar la indulgencia plenaria además de haber realizado la obra enriquecida se requiere el cumplimiento de las siguientes condiciones:
a. Exclusión de todo afecto hacia cualquier pecado, incluso venial.
b. Confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Papa. Estas tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de la ejecución de la obra para ganar la indulgencia; pero conviene que la comunión y la oración se realicen el mismo día en que se cumple la obra.
Es oportuno señalar que con una sola confesión sacramental pueden ganarse varias indulgencias.
Conviene, no obstante, que se reciba frecuentemente la gracia del sacramento de la Penitencia, para ahondar en la conversión y en la pureza de corazón. En cambio, con una sola comunión eucarística y una sola oración por las intenciones del Santo Padre solo se gana una Indulgencia Plenaria.
La condición de orar por las intenciones del Sumo Pontífice se cumple si se reza a su intención un solo Padrenuestro y Avemaría; pero se concede a cada fiel cristiano la facultad de rezar cualquier otra fórmula, según su piedad y devoción.
