Bernardo de Claraval, Santo
Memoria Litúrgica, 20 de agosto …
Hoy también se festeja a:
- • Teófilo Matulionis, Beato
- • Manuel López Álvarez y 2 comapañeros, Beatos
- • Filiberto de Jumièges, Santo
- • Magín Albaigés Escoda, Beato
- • Serapio Sanz Iranzo, Beato
Invitados a la gran fiesta
Por: Luis Alejandro Huesca Cantú, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Jesús, sólo espero en ti, espero que Tú me guiarás en este día, espero que Tú me darás la fuerza para poner amor en las dificultades, espero que Tú pondrás tus palabras en mi boca. Todo lo espero de ti, Señor todo bondadoso.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 22, 1-14
En aquel tiempo, volvió Jesús a hablar en parábolas a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo, diciendo: “El Reino de los cielos es semejante a un rey que preparó un banquete de bodas para su hijo. Mandó a sus criados que llamaran a los invitados, pero éstos no quisieron ir.
Envió de nuevo a otros criados que les dijeran: ‘Tengo preparado el banquete; he hecho matar mis terneras y los otros animales gordos; todo está listo. Vengan a la boda’. Pero los invitados no hicieron caso. Uno se fue a su campo, otro a su negocio y los demás se les echaron encima a los criados, los insultaron y los mataron.
Entonces el rey se llenó de cólera y mandó sus tropas, que dieron muerte a aquellos asesinos y prendieron fuego a la ciudad.
Luego les dijo a sus criados: ‘La boda está preparada; pero los que habían sido invitados no fueron dignos. Salgan, pues, a los cruces de los caminos y conviden al banquete de bodas a todos los que encuentren’. Los criados salieron a los caminos y reunieron a todos los que encontraron, malos y buenos, y la sala del banquete se llenó de convidados.
Cuando el rey entró a saludar a los convidados, vio entre ellos a un hombre que no iba vestido con traje de fiesta y le preguntó: ‘Amigo, ¿cómo has entrado aquí sin traje de fiesta?’ Aquel hombre se quedó callado. Entonces el rey dijo a los criados: ‘Átenlo de pies y manos y arrójenlo fuera, a las tinieblas. Allí será el llanto y la desesperación’. Porque muchos son los llamados y pocos los escogidos”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
A todos nos gusta que nos inviten a una boda o a una fiesta. Siempre es agradable que haya un buen anfitrión que nos abra las puertas de su casa y de su corazón para compartir una gran alegría con nosotros. Jesús, en el Evangelio de hoy, nos enseña que el cielo es como un gran banquete de bodas. Él nos invita. Quiere que celebremos en el cielo con Él. Sí… Cristo nos invita a ti y a mí. Nos invita a una gran fiesta en donde Él es el que pone su casa. De hecho, Él también nos invita a celebrar ya desde ahora esa gran boda. ¿En serio? ¿Cómo? ¿Cuándo? Esta gran fiesta de la que hablo es la Celebración Eucarística. Sí, la Misa es una celebración en donde nos alegramos porque Dios mismo se hace presente entre nosotros, en donde damos gracias a Dios por su misericordia y su fidelidad.
Sin embargo, hay unos pequeños detalles que no debemos olvidar: ¿Aceptamos la invitación? ¿Tenemos el traje puesto?
Somos libres y podemos decidir si aceptamos la invitación que Jesús nos ha hecho para celebrar con Él en el cielo a partir de nuestra muerte. La clave para aceptar la invitación es ir tejiendo el traje que nos vamos a poner. ¿Y cómo podemos ir tejiendo el traje? La Madre Teresa de Calcuta nos ha dado un gran ejemplo de esto cuando decía: «No importa cuánto se hace, sino cuánto amor se pone en ello.» El secreto para tener listo el traje son los pequeños detalles de amor que ponemos en todo lo que hacemos, porque todo lo demás se desvanece como el humo, pero el Amor permanece como un árbol que da fruto.
Y tú, ¿ya estás tejiendo tu traje?
«Con la Eucaristía el Señor también sana nuestra memoria negativa, esa negatividad que aparece muchas veces en nuestro corazón. El Señor sana esta memoria negativa. que siempre hace aflorar las cosas que están mal y nos deja con la triste idea de que no servimos para nada, que sólo cometemos errores, que estamos “equivocados”. Jesús viene a decirnos que no es así. Él está feliz de tener intimidad con nosotros y cada vez que lo recibimos nos recuerda que somos valiosos: somos los invitados que Él espera a su banquete, los comensales que ansía. Y no sólo porque es generoso, sino porque está realmente enamorado de nosotros: ve y ama lo hermoso y lo bueno que somos. El Señor sabe que el mal y los pecados no son nuestra identidad; son enfermedades, infecciones. Y viene a curarlas con la Eucaristía, que contiene los anticuerpos para nuestra memoria enferma de negatividad».
(Homilía de S.S. Francisco, 14 de junio de 2020).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Vivir la Santa Misa con gran alegría, consciente de que es una celebración a la que Jesús me invita.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Condena la Biblia festejar cumpleaños?
Por: Anwar Tapias Lakatt | Fuente: CatolicosFirmesEnSuFe.org

La fecha de nuestro cumpleaños es un momento de alegría, es una fecha especial que nos permite compartir con nuestros familiares y amigos, y en donde recibimos su cariño de forma más especial. Sin embargo, existen algunos grupos religiosos como los Testigos de Jehová que consideran que no es correcto celebrar cumpleaños porque a Dios no le agrada, lo evidenciamos cuando en una familia o en la oficina estas personas se abstienen de compartir el momento de celebración.
Cuando conocemos los argumentos que dan estas personas por lo general se remiten a algún pasaje bíblico en el que el festejo del cumpleaños era en honor a un personaje no creyente y en el que hubo una muerte. Esto lo vemos en Génesis cuando el Faraón cumplió años y ese día mandó a matar al panadero (Gen 40, 20), o cuando fue el cumpleaños de Herodes y ese día mandaron a matar a Juan Bautista (Mt 14, 6). Por tanto, al ser las únicas dos referencias, estos grupos creen que la Biblia los condena. Pero, ¿es así? Sería muy forzado que la enseñanza de estos pasajes sea decir: no debo celebrar cumpleaños. Veamos el por qué.
En el caso del copero del rey, hay que leer completa la historia. En el verso 1 leemos:
Después de estas cosas sucedió que el escanciador y el panadero del rey de Egipto ofendieron a su señor, el rey de Egipto.
Faraón se enojó contra sus dos eunucos, contra el jefe de los escanciadores y el jefe de los panaderos, y les puso bajo la custodia en casa del jefe de los guardias, en prisión, en el lugar donde estaba detenido José. (Gen 40, 1-3)
La historia real es que el panadero había actuado mal, y por eso había sido encarcelado. Luego vemos que el panadero tuvo un sueño en el que narra que un cuervo se comía los panes de tres cestas que había en su cabeza, y José al interpretar el sueño le augura su muerte:
“Las tres cestas, son tres días. A vuelta de tres días levantará Faraón tu cabeza y te colgará en un madero, y las aves se comerán la carne que te cubre.» (Gen 40, 18)
De esto podemos deducir que la muerte del panadero fue producto de su mal obrar y que fue anunciada antes del cumpleaños del Faraón. No fue el cumpleaños el causante del mal obrar del panadero, así que es forzado decir que por esto sea malo celebrarlos. Por otro lado, el copero del rey fue restituido el día del cumpleaños del Faraón:
“Al jefe de escanciadores le restituyó en su oficio, y volvió a poner la copa en manos de Faraón.” (Gen 40, 21)
Así que fácilmente podría argumentar que, gracias al cumpleaños del Faraón, el copero real fue restituido y por tanto es bueno celebrarlos. Obviamente no podría argumentar algo así, pero tampoco podría condenar los festejos por lo sucedido al panadero. Es decir, el pasaje es irrelevante para justificarlos o condenarlos, y la prueba es que un Faraón no necesitaba de su cumpleaños para ordenar muertes en la Biblia:
“Entonces Faraón dio a todo su pueblo esta orden: «Todo niño que nazca lo echaréis al Río; pero a las niñas las dejaréis con vida.»” (Ex 1, 22)
“Supo Faraón lo sucedido y buscaba a Moisés para matarle” (Ex 2, 15)
Ahora, por otro lado, el hecho que una cultura le dé un sentido a algo, no implica que al hacerlo nosotros le debamos dar el mismo sentido. Incluso, así sucedió en Israel con varios elementos que fueron transformados siendo que tenían un origen prestado:
Las más antiguas instituciones de Israel (por ejemplo, la circuncisión, el sacrificio de primavera, el reposo sabático) no le son específicas. Las ha tomado de los pueblos vecinos. Una gran parte de la cultura de Israel tiene un origen parecido. Sin embargo, el pueblo de la Biblia ha hecho que estos préstamos, cuando los ha incorporado a su fe y a su práctica religiosa, sufrieran cambios profundos. Los ha discernido a través de la fe en el Dios personal de Abrahán (creador libre y ordenador sabio del universo, en el que el pecado y la muerte no pueden tener su origen). El encuentro con este Dios, vivido en la Alianza, permitió comprender al hombre y a la mujer como seres personales y, consecuentemente, rechazar los comportamientos inhumanos inherentes a otras culturas [1].
Por tanto, el hecho de que, para las culturas antiguas, el celebrar cumpleaños sea como dicen los Testigos de Jehová, algo pagano o mágico, no implica que al hacerlo nosotros sea para eso. Citemos a San Pablo:
“Unos tienen preferencia por algunos días, mientras que para otros, todos los días son iguales. Que cada uno se atenga a su propio juicio. El que distingue un día de otro lo hace en honor del Señor” (Rom 14, 5-6)
Y eso hacemos los católicos cuando celebramos los cumpleaños, no lo hacemos por algún motivo pagano, sino para darle gracias al Señor.
En el caso del cumpleaños de Herodes, la muerte de Juan Bautista ya era deseada por Herodías (Mc 6, 19) antes, pues la predicación de Juan denunciaba su pecado, no fue el cumpleaños lo que hizo que ella deseara matar a Juan. El mensaje de la historia no es que no celebremos cumpleaños, el mensaje de la historia es que podemos morir por la verdad. Por tanto, es una distorsión del pasaje asumir que el evangelista quiere condenar los cumpleaños. Lo que se condena es hasta donde lleva el pecado a una persona con tal de lograr su cometido, y eso lo vemos en la Biblia incluso sin cumpleaños: (el rey David cuando mandó a matar a Urías)
Si vemos, en el pasaje, Herodes se entristece de que la solicitud de la joven sea la muerte de Juan, pues él lo respetaba de algún modo. Es decir, no es el deseo de Herodes, por tanto no puede culparse la celebración del cumpleaños como condenable. Herodías intentaba matar a Juan, y esa intención la buscaba de alguna manera, no que el cumpleaños fuera una celebración propicia para dar muerte.
Si usáramos el argumento de los Testigos de Jehová, llegaríamos a decir que Dios condenaría que celebremos el acontecimiento del nacimiento de Cristo, porque a raíz de ello, Herodes el Grande mandó a matar los infantes. ¿Sería absurdo un argumento así cierto? Más cuando ese acontecimiento de su nacimiento fue motivo de alegría:
“Les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor” (Lc 2, 11)
Otro argumento utilizado es: “Más vale el buen nombre que un buen perfume
y el día de la muerte, más que el del nacimiento” (Ecle 7, 1)
Pero en esa cita, se muestra cómo a veces situaciones no agradables son mejores, como el verso 3: “más vale la tristeza que la risa”, ¿diremos entonces que la risa es mala o es mejor estar tristes? No, un cumpleaños es un día para dar gracias a Dios por el don de la vida, por saber que su misericordia nos permite seguir en este mundo para cumplir su voluntad y es sobre eso que los demás nos regocijamos.
Finalmente, los Testigos de Jehová tienden a colocar fuentes de respaldo pero que por lo general no mencionan un autor como tal, sino enciclopedias, que no permiten verificar los autores. Para este caso particular, el tema de los cumpleaños, en su página web citan autores de respaldo[2], pero lo hacen de la siguiente forma:
- The Lore of Birthdays
- The World Book Encyclopedia
¿Cómo podríamos saber en qué parte de dichas obras se menciona lo que ellos sostienen? Incluso, en artículos que escriben en páginas de testigos de Jehová, citan también obras muy viejas, obras que distan de los investigaciones y nuevos hallazgos históricos, y esto es muy común en sus obras. Para este tema, por ejemplo citan[3]:
· The History of the Christian Religion and Church, During the Three First Centuries [La historia de la religión y la iglesia cristianas, durante los primeros tres siglos], Nueva York, 1848, por Augustus Neander, traducida al inglés por Henry John Rose; pág. 190.)
Es curioso que este autor que citan de respaldo diga lo siguiente:
“La noción de una fiesta de cumpleaños era muy ajena a las ideas de los cristianos de este período en general”, siendo que el único autor que se oponía a los cumpleaños era Orígenes, pero asociado a la doctrina del pecado original, algo que no creen los Testigos de Jehová. Es decir, no hay más autores condenando los festejos de cumpleaños.
· The Imperial Bible-Dictionary, Londres, 1874, redactado por Patrick Fairbairn; tomo I, pág. 225.)
A este respecto, David Brattston en un artículo sobre esta problemática expone[4]:
“Otro problema es que las fuentes no Testigos que citan son demasiado viejas para ser autoritativas o estar disponibles. Por ejemplo, en Razonamiento de las Escrituras (1989) se basan en libros publicados en 1848, 1874 y 1952. Debido a que los primeros escritos cristianos perdidos se han descubierto hace dos décadas o más aproximadamente, hoy sabemos mucho más acerca de la fe primitiva que las generaciones modernas anteriores. Nuevos descubrimientos significativos de la primitiva Iglesia son proporcionados por descubrimientos recientes como la Tradición Apostólica de Hipólito y el manuscrito Toura en nuestro tiempo”
Así que, sepamos qué responder a quienes incautamente han caído en los engaños de los Testigos de Jehová.
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NOTAS:
[1] Comisión Teológica Internacional, La fe y la inculturación, N.3. 1987)
[2] https://www.jw.org/es/testigos-de-jehov%C3%A1/preguntas-frecuentes/cumpleanos/
[3] https://wol.jw.org/es/wol/d/r4/lp-s/1101989214
[4] http://www.equip.org/article/birthday-celebrations-jehovahs-witnesses/
