
Dedicación de las Basílicas de San Pedro y San Pablo
Fiesta, 18 de noviembre …
- Hoy también se festeja a:
- • Carolina Kózka, Beata
- • Grimoaldo de la Purificación (Fernando Santamaría), Beato
- • María Gabriela Hinojosa y 5 compañeras, Beatas
- • Barulas, Santo
- • Rosa Filipina Duchesne, Santa
Oportunidad para demostrar mi amor
Santo Evangelio según san Lucas 19, 41-44. Jueves XXXIII del Tiempo Ordinario
Por: Cristian Gutiérrez, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, vengo ante ti para adorarte, para darte el lugar que te mereces en mi día. Quiero responder a tu invitación y por ello quiero orar y estar contigo. No quiero dejarte solo jamás. Dame la gracia de ser fiel a tu amor. Creo que eres mi Dios y mi Señor. Te amo con todo mi ser y quiero corresponder a tu amor. Sé que Tú nunca me dejarás defraudado. Todo, Señor, lo espero de ti.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 19, 41-44
En aquel tiempo, cuando Jesús estuvo cerca de Jerusalén y contempló la ciudad, lloró por ella y exclamó:
«¡Si en este día comprendieras tú lo que puede conducirte a la paz! Pero eso está oculto a tus ojos. Ya vendrán días en que tus enemigos te rodearán de trincheras, te sitiarán y te atacarán por todas partes y te arrasarán. Matarán a todos tus habitantes y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no aprovechaste la oportunidad que Dios te daba».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
En este Evangelio puedo contemplar un elemento de tu humanidad y por lo tanto un elemento que me asemeja a ti. Tú, Dios, lloraste. Pareciera imposible creer algo así, pero es lo que sucede en este pasaje de hoy. Podría detenerme a imaginar esta escena en la cual, en la cima de una montaña, mientras observas Jerusalén, las lágrimas empañan tu vista, recorren tus mejillas y caen al piso.
¿Por qué lloras, Señor? Lloras ante un amor no correspondido. Habías amado tanto a Jerusalén, le habías demostrado con obras tu cariño, y sin embargo ella no se daba cuenta de ello y seguía en su pecado. Era como el enamorado que había estado detrás de aquella persona amada persiguiéndola con regalos, flores, chocolates e invitaciones pero la amada nunca supo valorar aquellos detalles.
Así también pasa en mi vida. Tú me amas demasiado y buscas conquistarme. Dame la gracia, Señor, de no hacerte llorar con mi vida. Yo quiero corresponder a tu amor y hacerte feliz. Quiero valorar los dones que me das y aceptarlos para vivir una vida feliz contigo.
«Porque no aprovechaste la oportunidad que Dios te daba». Son muchas las oportunidades que me das para corresponder a tu amor. No necesito de grandes actos de heroísmo para demostrar el amor. Ayúdame a descubrir esas oportunidades que pones en mi vida para corresponder a tu amor y aprovecharlas. Oportunidades sencillas como un acto de caridad, un buen rato de oración, una sonrisa al que la necesita, un abrazo a un familiar, un saludo a un compañero, un acto de cariño con el cónyuge, un poco de tiempo con los hijos, la buena realización de mi trabajo o estudio. Todas estas son oportunidades para demostrarte mi amor.
Gracias, Señor, por amarme como me amas. Dame la gracia de corresponder a tu amor.
«Él llora porque Jerusalén no había comprendido el camino de la paz y había elegido la senda de las enemistades, del odio, de la guerra. Hoy Jesús está en el cielo, nos mira y vendrá entre nosotros, aquí sobre el altar. Pero también hoy Jesús llora, porque nosotros hemos preferido el camino de las guerras, la senda del odio, la senda de las enemistades. Todo esto se comprende aún más ahora que estamos cerca de la Navidad: habrá luces, habrá fiesta, árboles luminosos, también pesebres… todo apariencia: el mundo sigue declarando la guerra, declarando la guerra. El mundo no ha comprendido la senda de la paz».
(Homilía de S.S. Francisco, 27 de noviembre de 2015, en Santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Me acercaré a esa persona de la que me he distanciado con un acto de servicio, una sonrisa, lo que crea que pueda iniciar un proceso de reconciliación.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¡Emprende! tu negocio te espera¿Te atreves?
Tres interesantes claves para el emprendimiento
Por: Nacho Navarro | Fuente: yoinfluyo.com

Según la agencia mexicana de estadística INEGI, el 95.2 por ciento de los negocios en el país son micro; esto es, tienen menos de 10 trabajadores o quizá ninguno, y junto a los clasificados como pequeños negocios (con hasta 50 trabajadores, en la industria y servicios), generan el 70 por ciento de los empleos formales del país. 30.5 millones.
Es posible que usted y yo trabajemos en o para alguna organización de estas dimensiones, o quizá para los del siguiente nivel: medianos (con hasta 250 trabajadores, si son industriales) que dan empleo formal, según INEGI, a casi 4 millones de mexicanos; esto es, el 9 por ciento de los registrados en la seguridad social.
Lo interesante de estos números, observo, está en que nos permiten dimensionar la importancia que haya más y mejores mujeres y hombres que se decidan a continuar y/o emprender negocios que -en el mejor de los casos- constituyen círculos de valor para ellas, ellos, sus familias, empleados, proveedores, clientes, autoridades, entorno; en fin, para México.
Y coincidirá que para emprender, antes conviene aprender el conocimiento de la ciencia de los negocios a través del estudio y experiencia necesaria. Pero no se asuste, la ciencia de los negocios, si bien se aprende en las magnificas escuelas de negocios, que ya existen en el país, afortunadamente, también la aprendemos, y mejor, en muchos casos, de quienes, como decimos aquí, ya la hicieron. Es el caso de estos dos emprendedores:
Son industriales del estado de Jalisco, presidentes de sus respectivas empresas, fundados micros, por sus papás; ahora de gran tamaño, con productos de calidad y líderes en su ramo. Su tercera generación ya está en la dirección de sus negocios, respectivamente. Recién tuve la oportunidad de encontrarme con ellos, y me expresaron por separado, libre y espontáneamente estas tres interesantes claves para estar donde están; aquí se las comparto:
UNO: a) que el trabajo me divierta, b) lograr que la gente se comprometa y haga el trabajo y c) escuchar lo que la gente piensa y aplicar sus recomendaciones.
OTRO: 1.- tener controlado el negocio, 2.- mantener buena relación familiar y 3.- cuidar mi salud.
Por supuesto que son opinables, y no las únicas para que los negocios funcionen, lo interesante, percibo, es que usted y yo podemos, igualmente, aprender de quienes están actuando, no echando sólo rollo “académico”, para emprender negocios prósperos, apoyándonos además, conviene aceptar, en probados asesores, entrenadores y mentores especializados en negocios, que nos ahorrarán, seguramente, pagar costosos cursos o aprendizajes, que a la mera hora, a veces, no resultan prácticos y sí en deudas impagables para el pequeño tamaño, las más, de nuestras organizaciones mexicanas.
Así, aprender de este tipo de emprendedores, estará de acuerdo, evitará, con buena probabilidad, que nos ocurra lo que registran las agencias municipales mexicanas, que otorgan las licencias para nuevas empresas en sus localidades: 90 por ciento no subsiste al segundo año.