
Cirilo de Jerusalén, Santo
Memoria Litúrgica, 18 de marzo…
- Hoy también se festeja a:
- • Marta (Amada Adela) Le Bouteiller, Beata
- • Celestina de la Madre de Dios (Mariana) Donati, Beata
- • Salvador de Horta, Santo
- • Eduardo el Martir, Santo
- • Anselmo II de Lucca, Santo
Cristo nos revela quién es el Padre
Santo Evangelio según san Juan 5,31-47. Jueves IV de Cuaresma
Por: Redacción | Fuente: www.somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Quiero Señor estar contigo en este rato. Sé que me estabas esperando y que me amas sin medida. Te pido, Señor, aumentes mi fe, mi esperanza y mi amor. Dame la gracia de vivir esta cuaresma de la mejor manera para prepararme bien para la Semana Santa. No permitas que sea una cuaresma más de mi vida, sino que sea el tiempo propicio para encontrarme contigo y dejarme transformar por ti.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Juan 5,31-47
En aquel tiempo, dijo Jesús a los judíos: «Si yo doy testimonio de mí mismo, mi testimonio no es válido. Hay otro que da testimonio de mí, y sé que es válido el testimonio que da de mí. Vosotros enviasteis mensajeros a Juan, y él ha dado testimonio de la verdad. No es que yo dependa del testimonio de un hombre; si digo esto es para que vosotros os salvéis. Juan era la lámpara que ardía y brillaba, y vosotros quisisteis gozar un instante de su luz. Pero el testimonio que yo tengo es mayor que el de Juan: las obras que el Padre me ha concedido realizar; esas obras que hago dan testimonio de mí: que el Padre me ha enviado. Y el Padre que me envió, él mismo ha dado testimonio de mí. Nunca habéis escuchado su voz, ni visto su semblante, y su palabra no habita en vosotros, porque al que él envió no le creéis.
Estudiáis las Escrituras pensando encontrar en ellas vida eterna; pues ellas están dando testimonio de mí, ¡y no queréis venir a mí para tener vida! No recibo gloria de los hombres; además, os conozco y sé que el amor de Dios no está en vosotros. Yo he venido en nombre de mi Padre, y no me recibisteis; si otro viene en nombre propio, a ése sí lo recibiréis. ¿Cómo podréis creer vosotros, que aceptáis gloria unos de otros y no buscáis la gloria que viene del único Dios? No penséis que yo os voy a acusar ante el Padre, hay uno que os acusa: Moisés, en quien tenéis vuestra esperanza. Si creyerais a Moisés, me creeríais a mí, porque de mí escribió él. Pero, si no dais fe a sus escritos, ¿cómo daréis fe a mis palabras?».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio.
Hoy, Señor, me hablas de una verdad que bien meditada puede cambiar algo en mi relación contigo. Es cierto que nunca he escuchado la voz del Padre ni visto su semblante. Pero me recuerdas que Tú has venido a suplir esta carencia. Bien sabes, Jesús, que como ser humano que soy, necesito de los sentidos para poder conocer algo. ¡Qué difícil es creer en alguien que no se ve, que no se toca, que no se oye con los sentidos externos!
Sin embargo Tú viniste para resolver ese problema. Desde que te hiciste hombre es más fácil conocer a Dios. Un Dios hecho hombre. Esto es maravilloso porque eres un Dios que habla nuestro lenguaje, que experimenta nuestras emociones, que padece nuestras penas. Eres un Dios que escucha nuestra naturaleza, que camina por nuestros caminos y que come los frutos de nuestra tierra. Gracias, Señor, por haber venido a revelar el rostro de tu Padre, de mi Padre Dios.
Pero puedo pensar que aun así no puedo conocer tu actuar humano. Y para resolver este nuevo interrogante has querido dejarnos el Evangelio, la Sagrada Escritura. En ellos puedo encontrar tu humanidad que interpela mi vida. En los Evangelios de verdad puedo conocerte, experimentarte y amarte.
Concédeme la gracia, Señor, de hacer una experiencia profunda de ti y de tu amor. Experiencia de un Dios vivo y real, un Dios que me ama, me conoce y me comprende. Experiencia lograda con ayuda de la Sagrada Escritura. Concédeme, Señor, esta gracia en esta cuaresma.
«El cristiano, con la fuerza del Espíritu, da testimonio de que el Señor vive, que el Señor ha resucitado, que el Señor está entre nosotros, que el Señor celebra con nosotros su muerte, su resurrección, cada vez que nos acercamos al altar; y lo hace en su vida cotidiana, con su modo de obrar. Es el testimonio continuo del cristiano. Al mismo tiempo, el cristiano debe ser consciente de que a veces este testimonio provoca ataques, provoca persecuciones: son las pequeñas persecuciones, como las de las habladurías y las críticas, pero también las persecuciones de las que la historia de la Iglesia está llena».
(Homilía de S.S. Francisco, 2 de mayo de 2016, en santa Marta).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy leeré un pasaje evangélico y contemplaré aspectos humanos de Cristo que puedo imitar.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿La Cuaresma son solo los signos visibles?
La Cuaresma es un tiempo especial de preparación y en nuestra familia sería bueno implementar algunas acciones que nos ayuden a esta preparación
Por: Silvia del Valle | Fuente: www.tipsmama5hijos.com

A pesar de que la Cuaresma es una época cargada de signos visibles , es necesario también vivir signos internos que nos hagan vivir internamente la espiritualidad que el tiempo litúrgico nos invita, por eso te dejo mis 5Tips para vivir más espiritualmente la Cuaresma en familia.
PRIMERO. Entiendan qué pasa en la Cuaresma.
En muchas ocasiones no comprendemos en toda la extención de la palabra lo que es la Cuaresma y lo que nos debe ayudar para vivir una Semana Santa plenamente.
La Cuaresma es un tiempo especial de preparación, principalmente espiritual, para que acompañemos a Jesús en los días en que mas amor ha derramado al mundo, los días de su Pasión, Muerte y Resurrección, y para eso debemos entrenarnos para seguirle el ritmos.
Y en nuestra familia sería bueno implementar algunas acciones que nos ayuden a esta preparación conforme a las diferentes edades de los miembros de ella.
SEGUNDO. Prepara una pequeña reflexión diaria en familia.
Esto es muy fácil si tomamos un versículo del pasaje del evangelio que recuerda la Pasión de Jesús, o también puede ser la reflexión del tiempo en que Jesús predicó y se preparó en el desierto para fortalecer su espíritu para el gran acontecimiento del Amor, para dar Su vida por nosotros.
La reflexión no tiene que ser muy larga ni muy profunda, solo es cuestión de irnos metiendo en el ambiente de recogimiento y de sacrificio que debemos vivir en la Cuaresma.
Si tenemos hijos pequeños también podríamos preparar algunas láminas para que las iluminen o algo de material didáctico para que aprendan jugando.
TERCERO. Hagan propósitos que puedan cumplir.
Es una actividad muy antigua hacer un calendario de cuaresma y poner un propósito para cada día, pero a veces ponemos cosas que son casi imposibles de alcanzar o que de poco sirven para nuestro crecimiento personal.
De preferencia, los propósitos deben ser personales y bien enfocados a nuestra vida interior.
CUARTO. Que el ambiente familiar sea de recogimiento.
Es bueno que nuestros hijos noten un cambio en la dinámica familiar para que comprendan que es un tiempo especial y que todo en nuestra vida debe ir acorde a lo que estamos viviendo en la parte espiritual.
Por ejemplo, podemos implementar vivir verdaderamente el ayuno y la abstinencia y explicarles a nuestros hijos el significado que tiene y los beneficios que trae vivir el ayuno o la abstinencia.
QUINTO. Que haya un cambio real en la vida familiar.
El objetivo de los signos visibles es que haya un cambio interior real, sirven para recordarnos que estamos en tiempos especiales.
Pero si solo nos hacen presumir de que los estamos viviendo o que somos mejores personas que la familia de enfrente porque nosotros estamos viviendo todos los signos visibles, aunque los interiores no, estamos teniendo un mal concepto de la Cuaresma.
Lo mas importante es que logremos vivir de una forma diferente y mucho mas profunda la Cuaresma de este año para lograr vivir más íntimamente la Pasión, muerte y Resurrección de nuestro Amado Jesús.