Ignacio de Antioquía, Santo
Obispo y Mártir, 17 de octubre …
Hoy también se festeja a:
- • Tarsila Cordoba Belda, Beata
- • Ricardo Gwyn, Santo
- • Raimondo Stefano Bou Pascual, Beato
- • Pedro Casani, Beato
- • Isidoro Gagelin, Santo
¿Qué tipo de llave soy?
Por: H. Edison Valencia, LC | Fuente: www.somosrc.mx
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, te pido que me des las fuerzas necesarias para que hoy pueda ser más generoso que ayer, y así, pueda ayudar a los que me necesitan.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 11, 47-54
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos y doctores de la ley: “¡Ay de ustedes, que les construyen sepulcros a los profetas que los padres de ustedes asesinaron! Con eso dan a entender que están de acuerdo con lo que sus padres hicieron, pues ellos los mataron y ustedes les construyen el sepulcro.
Por eso dijo la sabiduría de Dios: Yo les mandaré profetas y apóstoles, y los matarán y los perseguirán, para que así se le pida cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas que ha sido derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la de Zacarías, que fue asesinado entre el atrio y el altar. Sí, se lo repito: a esta generación se le pedirán cuentas.
¡Ay de ustedes, doctores de la ley, porque han guardado la llave de la puerta del saber! Ustedes no han entrado, y a los que iban a entrar les han cerrado el paso”.
Luego que Jesús salió de allí, los escribas y fariseos comenzaron a acosarlo terriblemente con muchas preguntas y a ponerle trampas para ver si podían acusarlo con alguna de sus propias palabras.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Veo en el Evangelio de hoy a Jesús que dice palabras fuertes contra fariseos y los doctores de la ley y que, lleno de ímpetu, les llama la atención porque no entran ni dejan entrar al Reino de los Cielos. De este Evangelio solo quiero quedarme con una pregunta y meditarla, dándole vueltas en el corazón como lo hacía la santa Madre de Dios. ¿Qué tipo de llave soy yo para mi hermano? ¿Soy una llave egoísta, solo para mi puerta, una llave que no puedo compartir, pues con ella yo, y solo yo, entraré en el reino de Dios? ¿O soy la llave que está llena de moho, porque la he tenido tanto tiempo escondida que ya no sirve para nadie, ni para mí, ni para otros, puesto que con ella ya no soy capaz de abrir nada? ¿O la llave que está torcida porque, forzando algunas puertas, la he torcido y ya no me sirve para la puerta que debo abrir? ¿O la llave que está rota?, pues queriendo abrir puertas que no eran, la he dañado, y ahora no puedo abrir la puerta para la cual fue hecha. O, por último, ¿tengo la llave correcta, sin manchas, aquella que he conservado en mi caja fuerte para abrir la puerta que es adecuada y en el momento adecuado, y no solo para mí sino para otros? ¿Qué tipo de llave soy para mi hermano?
«La profundización del kerigma se realiza con la experiencia del diálogo que nace de la escucha y que genera comunión. Jesús mismo ha anunciado el reino de Dios dialogando con toda clase y categoría de personas del judaísmo de su tiempo: con los escribas, los fariseos, los doctores de la ley, los publicanos, los doctos, los simples, los pecadores. Reveló a una mujer samaritana, en la escucha y en el diálogo, el don de Dios y su misma identidad: abrió para ella el misterio de su comunión con el Padre y de la sobreabundante plenitud que surge de aquí. Su divina escucha del corazón humano abre este corazón para acoger, a su vez, la plenitud del Amor y la alegría de la vida. No se pierde nada con el diálogo. Siempre se gana. Con el monólogo, todos perdemos, todos».
(Discurso de S.S. Francisco, 29 de junio de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Buscaré ayudar a abrir la puerta a alguien que se encuentre en dificultad de abrirla.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Quién es el Fariseo?
Por: Saúl Castiblanco | Fuente: es.gaudiumpress.org
«Ese es un fariseo» o «no sea fariseo»: son expresiones que todos hemos escuchado, y que tienen ‘sabor’, que muerden, mucho más si se ajustan a la realidad de quien así es invectivado.
¿Pero qué en resumen es ser fariseo?
Intentemos dilucidar la cuestión de la mano de Mons. Juan Clá, EP, quien en su espléndida obra Lo inédito sobre los Evangelios profundiza en ella.
Primero recordemos que Jesús los llega a calificar como hijos del diablo. ¿Y quién era el diablo? «Era homicida», «no hay verdad en él», «dice la mentira» y es «padre de la mentira» (Cfr. Jn 8, 43-47).
Los fariseos crearon una religión especial para sí, rechazando la que le había sido revelada al pueblo judío: «Los fariseos habían reducido la religión a una escrupulosa observancia de micro preceptos, en detrimento de la práctica de la verdadera ley: ‘Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la Ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad’ » (1).
Les gusta la publicidad a los fariseos, les gustan los lugares bien visibles: «Todo lo que hacen es para que los vea la gente; alargan las filacterias y agrandan las orlas del manto» (Mt 23, 5). Les gusta que les echen incienso, que les tributen honras: «Les gustan los primeros puestos en los banquetes y los asientos de honor en las sinagogas; que les hagan reverencias en las plazas y que la gente los llame rabbí» (Mt 23, 6-7). Pero estas honras no corresponden a su verdadera virtud, pues son sepulcros blanqueados, son vasos que parecen limpios por fuera y son sucios por dentro.
Los fariseos no viven verdaderamente para el Señor, «pues por ser ególatras y, por tanto, por haber dado la espalda a Dios, abusaban de los poderes espirituales» (2) «Sé que el amor de Dios no está en vosotros», les dice Jesús. (Jn 5, 42). «Solo se interesaban por su propia gloria terrena», recalca Mons. Juan. (3)
Son mundanos, en el sentido de que «desean captar la simpatía popular» 4, y «tienen un gusto vanidoso y sin amor a Dios de ir atrás de las buenas posiciones. En el fondo, está [Jesús] condenando [en ellos] el mundanismo, defecto característico de aquellos que hacen de los bienes de esta tierra el fin último de sus acciones». 5
Jesús no condena en los fariseos «los saludos en público, ni siquiera el título de ‘rabbí’ – maestro», sino «únicamente el vicio de querer colocarse en el centro de las atenciones de todos». 6 Ellos se consideran «la fuente de la verdad», no Dios. «Además, se adoraban a sí mismos y se consideraban los que gestaban a los otros en las vías de la perfección, debido al concepto equivocado de autoestima del que estaban embebidos». 6 Eran ellos y no Dios el que creaba la virtud en los otros.
«¿Habrá católicos que demuestren una esmerada y escrupulosa conciencia a propósito de un determinado mandamiento y, por otro lado, un gran relativismo en materias más graves (cf. Mt 23, 24)? O incluso, ¿losque fácilmente se escandalizan con banalidades y a continuación emiten un juicio temerario y malicioso, descuidando la justicia, la misericordia y la lealtad (cf. Mt 23, 23)? O bien, ¿los que manifiestan desprecio por los otros, como si fuesen peores que ellos mismos (cf. Lc 7, 36-50; 18, 9-14)?». 7 Preguntas relevantes.
Es el fariseísmo «la suma de todos los pecados», 8 por tanto, algo muy grave a evitar. Examinemos primero nuestra propia conciencia al respecto.
