
Patricio, Santo
Obispo y patrón de Irlanda, 17 de marzo…
- Hoy también se festeja a:
- • Conrado de Baviera, Beato
- • María Bárbara de la Santísima Trinidad Maix, Beata
- • Juan Nepomuceno Zegrí y Moreno, Beato
- • Gabriel Lalemant, Santo
- • Gertrudis de Nivelles, Santa
Y un mendigo llamado Lázaro estaba echado en su portal
Santo Evangelio según san Lucas 16, 19-31. Jueves II de Cuaresma
Por: Pedro Cadena Díaz, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, gracias por este momento de calma e intimidad contigo. Ábreme los ojos, para que pueda verte y servirte siempre que vienes a mi encuentro en mis hermanos. María, que amaste a cada persona porque estabas llena del amor de Dios, acompáñame en este momento de oración.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 16, 19-31
En aquel tiempo, Jesús dijo a los fariseos: “Había un hombre rico, que se vestía de púrpura y telas finas y banqueteaba espléndidamente cada día. Y un mendigo, llamado Lázaro, yacía a la entrada de su casa, cubierto de llagas y ansiando llenarse con las sobras que caían de la mesa del rico. Y hasta los perros se acercaban a lamerle las llagas.
Sucedió, pues, que murió el mendigo y los ángeles lo llevaron al seno de Abraham. Murió también el rico y lo enterraron. Estaba éste en el lugar de castigo, en medio de tormentos, cuando levantó los ojos y vio a lo lejos a Abraham y a Lázaro junto a él.
Entonces grito: ‘Padre Abraham, ten piedad de mí. Manda a Lázaro que moje en agua la punta de su dedo y me refresque la lengua, porque me torturan estas llamas’. Pero Abraham le contestó: ‘Hijo, recuerda que en tu vida recibiste bienes y Lázaro, en cambio, males. Por eso él goza ahora de consuelo, mientras que tú sufres tormentos. Además, entre ustedes y nosotros se abre un abismo inmenso, que nadie puede cruzar, ni hacia allá ni hacia acá’.
El rico insistió: ‘Te ruego, entonces, padre Abraham, que mandes a Lázaro a mi casa, pues me quedan allá cinco hermanos, para que les advierta y no acaben también ellos en este lugar de tormentos’. Abraham le dijo: ‘Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen’. Pero el rico replicó: ‘No, padre Abraham. Si un muerto va a decírselo, entonces sí se arrepentirán’. Abraham repuso: ‘Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso, ni aunque resucite un muerto’”.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
¿Cuántos «Lázaros» nos encontramos cada día? Ellos son gente que conocemos, que vemos camino al trabajo, en la escuela o universidad. Tal vez son miembros de nuestra familia. Todo hombre o mujer que sufre hambre material o de amor, es Lázaro. Todo aquel que tiene heridas, en su cuerpo o en su alma, está echado a la puerta de nuestro corazón. ¿Queremos ser como el rico del Evangelio que ignora a su hermano que sufre? ¿O como el buen samaritano, que «al pasar junto a él, lo vio y se conmovió?» (Lc 10,33).
Cada día Jesús nos regala oportunidades nuevas de amarlo. Él mismo dijo que «En verdad les digo que, cuando lo hicieron [las obras de misericordia] con alguno de los más pequeños de estos mis hermanos, me lo hicieron a mí» (Mt25, 40). Cada persona necesitada es Cristo que nos ofrece una ocasión de hacerle un bien, y de hacernos un bien. De hacerlo feliz, y de hacernos felices, pues «La felicidad está más en dar que en recibir» (Hch. 20, 35). Amando, le damos gloria, y somos hombres y mujeres plenos. Del amor salen sólo bienes. «De su plenitud, todos nosotros hemos participado y hemos recibido gracia sobre gracia» (Jn 1,16).
¿Qué vamos a elegir hoy? Jesús, tú sabes que mi corazón está hecho para amar, pero también está herido por el pecado. Dame fe, para ver tu rostro en mis hermanos. Lléname de tu amor ahora, para que yo pueda dártelo de vuelta. Hazme un poco más como tú. Que perdone a mis hermanos, que te sirva, que te dé con generosidad mi tiempo y mis bienes.
«Es el grito de tantos Lázaros que lloran, mientras que unos pocos epulones banquetean con lo que en justicia corresponde a todos. La injusticia es la raíz perversa de la pobreza. El grito de los pobres es cada día más fuerte pero también menos escuchado. Cada día ese grito es más fuerte, pero cada día se escucha menos, sofocado por el estruendo de unos pocos ricos, que son cada vez menos pero más ricos. Ante la dignidad humana pisoteada, a menudo permanecemos con los brazos cruzados o con los brazos caídos, impotentes ante la fuerza oscura del mal. Pero el cristiano no puede estar con los brazos cruzados, indiferente, ni con los brazos caídos, fatalista: ¡no! El creyente extiende su mano, como lo hace Jesús con él. El grito de los pobres es escuchado por Dios».
(Homilía de S.S. Francisco, 18 de noviembre de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hoy voy a visitar a Jesús en la Eucaristía y estaré con Él en silencio unos minutos, para dejar que me llene de su amor para así crecer en la misericordia hacia los demás.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
El Camino de San Patricio: tras los pasos del santo patrón
Esclavo solitario, desterrador de serpientes, defensor del cristianismo: conoce su historia tallada en piedra
Por: Redacción | Fuente: www.ireland.com / Otros

Es difícil elegir un lugar que evoque más que cualquier otro la esencia del espíritu de San Patricio. Peregrinos del mundo entero llegan hasta Irlanda para seguir las etapas de su viaje, descubriendo los lugares que ayudaron a convertirlo en leyenda.
Pero la historia de San Patricio no ha fascinado únicamente a los peregrinos: cualquiera que sienta interés por la historia se quedará cautivado por algunas de las visitas imprescindibles a lo largo del Camino de San Patricio en Irlanda del Norte. Por ejemplo, la abadía de Bangor, fundada en el siglo VI por San Comgall. En aquella época era uno de los principales centros de conocimiento de Irlanda, además de acoger a la increíble cifra de 3000 monjes. No es de extrañar que se conociera como la «luz del mundo» (‘Light of the World’).
En la ciudad de Armagh hay dos catedrales que llevan el nombre de San Patricio: La catedral de la Iglesia de Irlanda se alza orgullosa en la colina de Sally Hill, con maravillosas y extensas vistas de los alrededores. En la colina de enfrente verás la pareja de chapiteles de la catedral católica de San Patricio, custodiada por dos magníficos arzobispos de mármol.
Con dos de sus colinas dominadas por catedrales, no sorprende que Armagh sea la capital eclesiástica de Irlanda. Si quieres conocer a San Patricio de verdad, este es el mejor sitio para empezar. San Patricio llamó a esta ciudad “mi dulce colina” y fundó aquí su primera iglesia en el año 445 A.D. Ambas catedrales de Armagh están dedicadas al santo, mientras que en el Museo del Condado de Armagh, la biblioteca pública de Armagh y el No.5 de Vicar’s Hill encontrarás material fascinante que resalta el papel desempeñado por la ciudad en la historia del cristianismo en Irlanda.
Pero el paso de Patricio por esta tierra histórica ha quedado marcado en más que sólo iglesias antiguas. No hace falta mucha imaginación para volver al siglo VI y figurarse la difícil existencia que llevaba Patricio, un niño de 16 años, sobre las laderas de la montaña de Slemish. Golpeado por el viento y la lluvia, pasó grandes penurias como esclavo a cargo de un rebaño de ovejas. Alzándose casi 450 m sobre el nivel del mar, se cree que fue en esta montaña del Condado de Antrim donde Patricio trabajó como esclavo pastoreando desde los 16 a los 22 años. Cada Día de San Patricio, una multitud se dispone a subir sus empinadas laderas hasta la cima, pero puedes visitar en cualquier momento del año y admirar unas vistas que no han cambiado mucho desde la época de San Patricio: las colinas de Antrim, las costas de Irlanda del Norte y Escocia, y el valle del Bann.
¿O qué decir de Strangford Lough? Hoy en día es un refugio de flora y fauna salvaje, pero se piensa que Patricio navegó por aquí para desembarcar justo a las afueras de Downpatrick.
Sin embargo, para muchos la esencia de San Patricio reside en la sencillez de la iglesia de Saul, construida en 1932. Allá por el año 432, San Patricio instauró su primera iglesia en un simple granero en este mismo lugar. Marcaba así el inicio de un legado que ha llegado hasta nuestros días, y que ha afectado las vidas de personas de todo el mundo.