Hoy 14 de febrero de 2019, en el día del cariño, el amor y la amistad; y a 23 días del nacimiento a la Vida Eterna de nuestro amado Padre Francisco González Pedraz, consideramos es una buena ocasión para compartirles las bellas y profundas palabras que dedicó el Dr. Amable Sánchez Torres a su entrañable amigo y colega de toda la vida, el Padre Pedraz, en su Misa de Cuerpo Presente del 23 de enero de 2019 en La Inmaculada de Tívoli, Iglesia que acogió a ambos en tiempos memorables.
Agradecemos al Dr. Amable Sánchez por tan hermosa y sublime dedicatoria, que no hay duda sale verdaderamente del alma de un gran amigo hacia otro que ha partido… 🙏 Para ver el video, dar clic aquí.

Cirilo y Metodio, Santos
Memoria litúrgica, 14 de febrero …
Hoy también se festeja a:
- • Nostriano de Nápoles, Santo
- • Auxencio de Bitinia, Santo
- • Antonino de Sorrento, Santo
- • Vicente Vilar David, Beato
- • Juan Bautista de la Concepción, Santo
Expresar sin miedo la verdad
Por: H. Hans Candell, L.C. | Fuente: www.missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor Jesús, te entrego este momento de mi vida; dispón de él para hablarme y mostrarme tu voluntad.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Marcos 7, 24-30
En aquel tiempo, Jesús salió de Genesaret y se fue a la región donde se encuentra Tiro. Entró en una casa, pues no quería que nadie se enterara de que estaba ahí, pero no pudo pasar inadvertido. Una mujer, que tenía una niña poseída por un espíritu impuro, se enteró enseguida, fue a buscarlo y se postró a sus pies.
Cuando aquella mujer, una siria de Fenicia y pagana, le rogaba a Jesús que le sacara el demonio a su hija, él le respondió: “Deja que coman primero los hijos. No está bien quitarles el pan a los hijos para echárselo a los perritos”. La mujer le replicó: “Sí, Señor; pero también es cierto que los perritos, debajo de la mesa, comen las migajas que tiran los niños”.
Entonces Jesús le contestó: “Anda, vete; por eso que has dicho, el demonio ha salido ya de tu hija”. Al llegar a su casa, la mujer encontró a su hija recostada en la cama, y ya el demonio había salido de ella.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Realmente no hay una historia como ésta en la Biblia. Bueno, la única excepción puede ser cuando Moisés hace que Dios cambie de opinión. Pero esta mujer hace más que hacer que Jesús cambie de opinión ¡Ella pone el mundo de Jesús de cabeza! Ella hace que Jesús admita para qué y para quién es su ministerio.
La mujer dice la verdad. Y cuando se dice la verdad, los mundos cambian. Su mundo cambió. Lo mismo para Jesús. Él trató de escapar de ella, trató de escapar (Marcos 7:24). Sin embargo, el resto de su ministerio no puede ser el mismo gracias a ella.
Nosotros decimos que queremos que nuestro mundo cambie, pero ¿lo queremos realmente? Porque cuando nuestro mundo está a punto de cambiar, requiere algo de preparación, aceptar los cambios, acostumbrarse. La vida, obviamente, nunca volverá a ser la misma. No podremos volver a ser como antes. Así que elegimos permanecer donde estamos porque nos convencemos a nosotros mismos de que se necesita mucho menos esfuerzo vivir vidas de falsedad que reunir la energía necesaria para pasar de la mentira a la honestidad. Decir la verdad supone un riesgo. Se necesita valor, mucho valor. Así que no decimos la verdad. Nos quedamos en silencio. Nos mordemos la lengua; esperamos el momento adecuado, el cual, por cierto, nunca, nunca llega. Permanecemos en nuestras ilusiones, en los mundos inventados que hemos creado que están cuidadosa y estratégicamente alejados de la verdad que desesperadamente queremos vivir.
Esto es verdad en nuestras vidas personales y en nuestras vidas como cristianos. No es necesario que diga cuán cierto es esto. Sólo hay que detenernos y pensar por un minuto en las mentiras que vivimos y en las verdades que tememos contar. Hay que decirnos a nosotros mismos la verdad. Porque ése es el primer paso para decir la verdad a los demás. Y un cristiano auténtico, un cristiano que es creíble, el tipo de cristiano que necesitamos en estos días necesita vivir en la Verdad, hablar sobre la dificultad de decir la verdad y expresar sin miedo las verdades difíciles de decir.
«¿Cuántas veces hemos pedido y no hemos obtenido, todos lo hemos experimentado, ¿cuántas veces hemos llamado y encontrado una puerta cerrada? Jesús nos insta, en esos momentos, a insistir y no rendirnos. La oración siempre transforma la realidad, siempre. Si las cosas no cambian a nuestro alrededor, al menos nosotros cambiamos, cambiamos nuestro corazón. Jesús prometió el don del Espíritu Santo a cada hombre y a cada mujer que reza. Podemos estar seguros de que Dios responderá. La única incertidumbre se debe a los tiempos, pero no dudamos de que Él responderá. Tal vez tengamos que insistir toda la vida, pero Él responderá. Nos prometió: no es como un padre que da una serpiente en lugar de un pez. No hay nada más seguro: un día se cumplirá el deseo de felicidad que todos llevamos en nuestros corazones.»
(Audiencia de S.S. Francisco, 9 de enero de 2019).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Intentar vivir siempre según la verdad, tomando mis decisiones cotidianas en el contexto de la Verdad, que es Cristo.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Patrono de los esposos
San Valentín: Una verdadera historia de amor
Por: Mary Torres | Fuente: EvangelizacionCatolica.org
El Día de San Valentín es una tradición que se ha ido implantando en casi todo el mundo, de manera muy particular en América pero más lamentable aún es su creciente comercialización durante el siglo XX y XXI. La costumbre dicta que los enamorados, novios o esposos expresen su amor y cariño mutuamente. Mientras más grande sea el detalle más grande el amor. El comercio compite grandemente por vender, al punto de que la fiesta es tan competitiva como la Navidad.
Muchos piensan que este día se celebra desde hace poco y que surgió por los centros comerciales. Pero, como católicos nos compete clarificar varios detalles. Antes de hacerlo debo admitir que no fue hasta ahora que me interesé en buscar información sobre el particular. Ha sido tan sorprendente y significativo para mí, que sería egoísta sino lo comparto con ustedes. El origen de esta fiesta proviene de una hermosa e increíble historia que data de la época del Imperio Romano; señalando como protagonista a Valentín de Terni, un sacerdote católico. La celebración es de origen anglosajón y comenzó a cobrar notoriedad a partir del siglo XIV, tomando como nombre de Día de los Enamorados o Día del Amor y la Amistad.
San Valentín nació en Interamna Terni, unos 100km al norte de Roma, cerca del año 175. Fue ordenado por San Felicio de Foligno y consagrado obispo de Interamna por el Papa Víctor I c. 197. Famoso por su evangelización, milagros y curaciones, este sacerdote ejerció en Roma durante el siglo III bajo el gobierno del Emperador Claudio II quien prohibía la celebración de matrimonios entre los jóvenes. El gobernante decía que: “Los solteros sin familia son mejores soldados, ya que no tienen ataduras.”
Valentín consideró que el decreto era injusto y desafió al emperador celebrando en secreto matrimonios para jóvenes enamorados. El emperador Claudio se enteró y como el sacerdote gozaba de un gran prestigio en Roma, lo llamó al Palacio. Valentín aprovechó la ocasión para hacer proselitismo del cristianismo y aunque en un principio Claudio II mostró interés, el Gobernador de Roma llamado Calpurnio lo persuadió y el emperador optó por su encarcelación. Ocurrió que el oficial Asterius, encargado de encarcelarle lo quiso ridiculizar y lo puso a prueba. “Te reto a que devuelvas la vista a mi hija Julia que nació ciega”. Valentín aceptó e impuso sus manos sobre los ojos de la joven. ”En el nombre del Señor y de su infinito amor, te devuelvo la vista”. En el nombre de Jesús, se obró el milagro.
Este hecho convulsionó a Asterius y su familia, quienes se convirtieron al cristianismo. Valentín siguió preso, no pudieron liberar al sacerdote pues el débil emperador lo mandó a arrestar por temor a un levantamiento de los paganos y del ejército romano. De todas formas fue torturado y decapitado el 14 de febrero del año 270. Lo mataron de noche y en secreto para evitar la reacción del pueblo de Terni donde era muy amado. Como agradecimiento, Julia plantó un almendro de flores rosadas junto a su tumba y partir de entonces el almendro ha pasado a ser símbolo de amor y amistad duraderos.
En el año 496 DC el Papa Gelasio escogió la fecha del 14 de febrero para honrar a Valentín. Sus restos mortales se conservan en la Basílica de su mismo nombre, que está situada en la ciudad italiana de Terni (Italia). Cada 14 de febrero dicho templo celebra una hermosa ceremonia donde las parejas presentes realizan un acto de compromiso un año antes de contraer matrimonio.
Cabe preguntarnos ¿Cuántos de nosotros estamos dispuestos a ver nuestro matrimonio como una vocación, como una oportunidad de poner ese llamado al servicio del Señor? San Valentín antepuso su misión a su vida y la ofreció por la validación del sacramento del amor. Hagamos un alto este día para elevar una oración por nuestros matrimonios y pidamos a Dios por el renacer de este sacramento en el mundo.
