
Juan de la Cruz, Santo
Memoria Litúrgica, 14 de diciembre …
Hoy también se festeja a:
- • Buenaventura de Pistoya, Beato
- • Francisca Schervier, Beata
- • Espiridión de Tremitunte, Santo
- • Nimattullah Al-Hardini, Santo
- • Venancio Fortunato, Santo
Dos medios para prepararnos
Santo Evangelio según San Mateo 11,11-15. Jueves II de Adviento.
Por: Cristian Gutiérrez, LC | Fuente: somosrc.mx

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
Cristo, Rey nuestro.
¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Gracias, Dios mío, por el don de la oración en la que me puedo poner en contacto directo contigo. Para ello necesito que aumentes mi fe, mi esperanza y mi amor. A pesar de mis debilidades y pecados me presento ante ti necesitado de tu amor. Acudo a ti, pues sé que Tú nunca me fallas, ni me engañas: Tú me amas por lo que soy y no por lo que tengo o hago. Yo también quiero amarte, pero necesito me ayudes. Enséñame a orar, Señor.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Mateo 11, 11-15
En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «Yo les aseguro que no ha nacido de mujer uno más grande que Juan, el Bautista. Sin embargo, el más pequeño en el Reino de los cielos, es todavía más grande que él. Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora, el Reino de los cielos exige esfuerzo, y los esforzados lo conquistarán. Porque todos los profetas y la ley profetizaron, hasta Juan; y si quieren creerlo, él es Elías, el que habrá de venir. El que tenga oídos que oiga».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Hoy escucho la alabanza que haces de Juan, el Bautista, quien fue tu precursor. La liturgia me presenta este pasaje como recuerdo que tu venida ya está cerca. ¡La Navidad ya está a las puertas! Por ello, me invita a seguir preparándome de la mejor manera para recibirte en mi corazón.
Paz y humildad podrían ser dos virtudes a ejercitar en estos últimos días. Paz para contrarrestar la violencia que sufre tu Reino, las guerras, los abusos, los ultrajes, las ofensas. Cultivar la paz en mi alrededor, porque te acercas Tú que eres el príncipe de la paz.
Humildad porque el más pequeño en el Reino de los cielos es más grande que Juan, el Bautista. La pequeñez de quien busca servir, ayudar a los demás. Sencillez para reconocer mis límites y agradecer mis cualidades. Humildad para vivir en la verdad, sin pactar con la mentira, el engaño o la doble cara.
Ayúdame, Señor, a poner, en estos días, estas dos virtudes como medios de preparación para tu nacimiento. Dame la gracia de prepararte en mi alma un buen lugar para tu descanso.
«Los santos logran cambios gracias a la mansedumbre del corazón. Con ella comprendemos la grandeza de Dios y lo adoramos con sinceridad; y además es la actitud del que no tiene nada que perder, porque su única riqueza es Dios. Las bienaventuranzas son de alguna manera el carné de identidad del cristiano, que lo identifica como seguidor de Jesús. Estamos llamados a ser bienaventurados, seguidores de Jesús, afrontando los dolores y angustias de nuestra época con el espíritu y el amor de Jesús. Así, podríamos señalar nuevas situaciones para vivirlas con el espíritu renovado y siempre actual».
(Homilía de S.S. Francisco, 1 de noviembre de 2016).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Procuraré hoy evitar las discusiones y con humildad diré la verdad en todo momento.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
El signo y los símbolos del Bautista
La vida pública de Jesús, comienza, precisamente, con su encuentro con el Bautista.
Por: Pbro. Francisco Ontiveros Gutiérrez | Fuente: Semanario Alégrate

Yahvé ha sido favorable
La persona del Bautista es muy atractiva por su función en la Historia de nuestra salvación. Es un hombre enigmático desde el principio, pues su concepción es el recurso del cual se vale el ángel para confirmar la presencia de Dios que siempre favorece, que saca vida incluso de donde parece que sólo hay infertilidad. El mismo Cristo afirmó de él sin rodeos, “es más que un profeta” (cfr. Mt 11,9). Su nombre anuncia la grandeza de lo que ha significado el bautista, “Yahvé fue favorable”. Dios ha hecho sonar su voz con este profeta de fuego que ha sido el final del antiguo testamento y el comienzo del nuevo, el poeta, la música, el danzante de los nuevos tiempos.
¿Cómo era?
Papini lo describe de la siguiente manera: “solo, sin casa, sin tienda, sin criados, sin nada suyo fuera de lo que llevaba encima. Envuelto en una piel de camello, ceñido con un cinturón de cuero; alto, adusto, huesudo, quemado por el sol, peludo el pecho, la cabellera larga cayéndole por las espaldas, la barba cubriéndole casi el rostro… dejaba asomar sus dos pupilas relampagueantes e hirientes, de su encondida boca brotaban las grandes palabras de maldición, su alma quemaba por el deseo del reino, es el anunciador, el fuego”. Así de grande, enigmático, sorprendente el hombre del cual el evangelio, es una vez más, parco en detalles, nos dice solamente que vivió en el desierto hasta que se presentó a Israel (cfr. Lc 1,80).
Todo él es un signo cargado de símbolos
Su nombre es toda una profesión de fe en el Dios de la vida que siempre es favorable. Su padre se desempeñaba como sacerdote, su madre era una anciana estéril, la danza con la que recibe a Jesús cuando su madre recibe la visita María. La distancia que toma él del templo para escoger vivir en el desierto, la manera de vivir, su dieta, sus atuendos, su actividad como bautista, su mirada, su voz, sus palabras penetrantes, la tragedia de su muerte; todo es una irrupción de Dios en el mundo, todo alerta que el reino de Dios está por llegar. Todo crea el clima de misterio, él estaba dispuesto a marchar delante de todos por el camino de la penitencia. En Juan el Bautista todo es mensaje, palabra, misterio, presencia, y eso que él sólo era el amigo del novio, ¡qué será, entonces, del novio!
Una luz que anuncia otra luz
La vida pública de Jesús, comienza, precisamente, con su encuentro con el Bautista, y es que, una luz siempre es anunciada por otra luz (Pablo D´Ors, Biografía de la luz), Juan es grande por muchas cosas, Él nos recuerda la plenitud a la que hemos de aspirar con el mismo deseo que a él lo hizo estallar en aspiraciones, él es quien nos muestra el camino y las posibilidades para alcanzarlo, es quien nos recuerda la importancia de estar listos, preparados, dispuestos al maestro, “Jesús, (la luz) no puede nacer en un corazón donde no haya Juan (tierra, agua)”. Juan es el harto del mundo que elige el estilo de vida alternativo.