Obispo, 8 de noviembre …
Hoy también se festeja a:
- • Antolín Pablos Villanueva, Beato
- • Manuel Sanz Dominguez, Beato
- • Isaías Boner, Beato
- • María Crucificada (Isabel María) Satellico, Beata
- • Juan Duns Escoto, Beato
La alegría de mi pastor
Por: H. José Romero, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
Señor, concédeme poder ver tu amor.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 15, 1-10
En aquel tiempo, se acercaban a Jesús los publicanos y los pecadores a escucharlo; por lo cual los fariseos y los escribas murmuraban entre sí: «Este recibe a los pecadores y come con ellos».
Jesús les dijo entonces esta parábola: «¿Quién de ustedes, si tiene cien ovejas y se le pierde una, no deja las noventa y nueve en el campo y va en busca de la que se le perdió hasta encontrarla? Y una vez que la encuentra, la carga sobre sus hombros, lleno de alegría y al llegar a su casa, reúne a los amigos y vecinos y les dice: «Alégrense conmigo, porque ya encontré la oveja que se me había perdido». Yo les aseguro que también en el cielo habrá más alegría por un pecador que se convierte, que por noventa y nueve justos, que no necesitan convertirse.
¿Y qué mujer hay, que si tiene diez monedas de plata y pierde una, no enciende luego una lámpara y barre la casa y la busca con cuidado hasta encontrarla? Y cuando la encuentra, reúne a sus amigas y vecinas y les dice: «Alégrense conmigo, porque ya encontré la moneda que se me había perdido». Yo les aseguro que así también se alegran los ángeles de Dios por un solo pecador que se convierte».
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
Don Franco es un pastor que siempre trae sus ovejas a pastorear en nuestro terreno, ciertamente todo con el debido permiso, y se puede ver que, lo que lo hace pastor, son sus ovejas; sin ellas don Franco no sería pastor.
Jesús nos muestra en el Evangelio de hoy a Dios como un pastor, y el pastor de la parábola no deja de ser pastor por una oveja perdida, podemos decir que nada cambia. Pero el pastor deja sus noventa y nueve ovejas para ir a buscar una; arriesga el dejar de ser pastor, arriesga todo lo que es por la posibilidad de encontrar esa pequeña ovejita. ¿Qué es lo que lo mueve para hacer esa locura?
Nuestro Señor al narrarnos esta parábola nos comenta el valor de cada oveja para el pastor, el valor de cada alma para Dios; nos comenta lo que es capaz de hacer Dios por cada una de nuestras almas. No hace falta imaginar mucho lo que Dios es capaz de sacrificar para ir a buscarnos, porque todos nosotros conocemos la cruz de Cristo. Dios muere en una cruz para ir en la búsqueda de su ovejita perdida, para ir en mi búsqueda.
Pero supongamos que yo no soy esa ovejita perdida sino una de las noventa y nueve, entonces, ¿quién es esa ovejita perdida?, ¿un familiar?, ¿un amigo?, ¿no nos duele esa ovejita perdida que era de nuestro grupo?, ¿no nos duele ver la angustia de nuestro Señor por su ovejita? ¡No nos quedemos pasivos en la hermosa pradera como si nada pasara! Salgamos con Él, ayudémosle, porque la mayor alegría para una oveja es ver a su pastor feliz y sólo mi pastor será feliz cuando recupere su pequeña oveja perdida.
Dejémonos encontrar por nuestro pastor y luego salgamos a buscar a la oveja perdida. Así veremos la alegría del Pastor por cargar de nuevo a su ovejita, así veremos el gozo de Dios por tener cerca a su pequeña alma.
El perdón de Dios es la seña de su desbordante amor por cada uno de nosotros; es el amor que nos deja libres de alejarnos, como el hijo pródigo, pero que espera cada día nuestro retorno; es el amor audaz del pastor por la oveja perdida; es la ternura que acoge a cada pecador que llama a su puerta. El Padre celestial -nuestro Padre- está lleno, está lleno de amor que quiere ofrecernos, pero no puede hacerlo si cerramos nuestro corazón al amor por los otros.
(Homilía de S.S. Francisco, 17 de septiembre de 2017).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Hablaré de Dios, de su infinita misericordia, a una persona que amo y que está alejada de Él.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Se puede ser católico y santero?
Por: Redacción | Fuente: CatolicoDefiendeTuFe.org
Nadie puede profesar dos religiones distintas al mismo tiempo. Sería como pertenecer a dos equipos deportivos rivales
¿CUÁL ES LA ACTITUD DE LA IGLESIA ANTE LA SANTERÍA?
“Dios quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad” (1ra Timoteo 2,4). Por eso, la Iglesia es y tiene que ser misionera, anunciando la verdad de Cristo. Y recibe como madre buena a cuantos con fe y buena voluntad se acercan a ella.
La irrenunciable obligación de anunciar la verdad de Cristo implica necesariamente el deber de denunciar el error, sin rechazo a las personas ni irrespeto a su libertad de opción.
La Iglesia, en Cristo, ama y respeta a todos, sin discriminación, independientemente de sus creencias y opciones de vida; siempre dispuesta a mostrarles el camino para llegar al Padre: Jesucristo y su Evangelio.
Hay libertad de culto, y la Iglesia respeta la libertad de conciencia. Cada quien tiene derecho a profesar libremente la religión que prefiere. A lo que no hay derecho es a mezclar las creencias, y menos aun a interferir en la vida interna y disposiciones de cada religión, pues cada iglesia es independiente y autónoma y establece sus propias normas para la participación en sus celebraciones, ritos y sacramentos.
¿QUÉ ES LA SANTERÍA?
Es una religión distinta del cristianismo y de las demás religiones. Por tanto, otra religión. Es un sincretismo, es decir, mezcla de religiones, surgido en Cuba, en tiempos coloniales, entre la religión africana de esclavos de origen yoruba y la errónea identificación que éstos hicieron de sus dioses mitológicos, los “orishas”, con las imágenes de los santos de la Iglesia, de los que eran devotos sus amos.
La confusión se produjo porque los reyes europeos exigían el bautismo de los esclavos procedentes de África para poder entrar en sus colonias de América. Así, aquellos esclavos bautizados sin una suficiente evangelización se creyeron católicos, sin necesidad de conversión ni abandono de sus dioses y creencias de origen.
La Santería adora una fuerza central y creativa llamada Olodumare. Los Santeros creen que de él procede todo lo que existe, y todo regresa a él. Olodumare se expresa a sí mismo en el mundo creado a través de Ashe. Ashe es la sangre de la vida cósmica, el poder de Olodumare hacia la vida, la fuerza y la justicia. Creen que la vida de cada persona viene ya determinada antes del nacimiento en Ile-Olofi, el hijo de Olodumare. Aquellos que no lo cumplen serán castigados por los orishas y deben reencarnar hasta satisfacer el castigo.
Las personas suelen entrar en la Santería buscando resolver un problema. Por ejemplo, una enfermedad, la infidelidad de un esposo, problemas económicos, etc. Se les ha dicho que el santero tiene contactos especiales con el mas allá y poco se preocupan si ese contacto es con Dios en realidad, con tal que les de resultado
¿POR QUÉ NO ES POSIBLE PERTENECER A LA IGLESIA CATÓLICA Y A LA SANTERÍA AL MISMO TIEMPO?
Nadie puede profesar dos religiones distintas al mismo tiempo. Sería como pertenecer a dos equipos deportivos rivales.
Ambas religiones no sólo son distintas, sino opuestas y contradictorias en sus contenidos doctrinales, prácticas y estilos de vida. Del mismo modo que, al mismo tiempo, no se podría ser judío y musulmán, o cristiano y budista o taoísta e hinduista. Son Religiones distintas.
El cristianismo es una religión de amor: Ese único Dios verdadero es un Padre que nos ama y al que nosotros amamos. En la oración acudimos a El con confianza de hijos y en su Providencia descansamos confiados. Mientras que la Santería, en cambio, es la religión del temor, del miedo: Hay que hacer cosas para librarse de males y apartar poderes maléficos, o para tener suerte y agradar a los dioses. Se teme mas que se ama.
El cristianismo nos lleva a hacernos mejores, a transformar nuestra vida: En la medida en la que vayamos viviendo de verdad tenemos que hacernos mejores, vencer nuestros defectos y adquirir más virtudes, más dominio de nosotros mismos, más caridad, más humildad, más espíritu de servicio, en una palabra, más santidad. Mientras que la Santería, en cambio, se queda en prácticas externas, en ritos y ceremonias que no nos transforman por dentro y que adquieren cierto sentido mágico cuyo efecto depende de los actos en sí, sin que nos cambiemos interiormente.
¿QUIÉNES PUEDEN RECIBIR LOS SACRAMENTOS?
Los Sacramentos: Bautismo, Confirmación, Penitencia, Eucaristía, Unción de los Enfermos, Orden Sacerdotal y Matrimonio, son Sacramentos de Cristo y de su Iglesia, dones o regalos de Dios sólo para sus fieles creyentes.
Quienes pertenecen a otra religión, aun habiendo sido bautizados alguna vez en la Iglesia Católica, no pueden recibir los Sacramentos.
Sólo quien habiendo tenido otras creencias, las abandona y se convierte al Dios único y verdadero y a su Hijo Jesucristo, estando dispuesto a vivir en fidelidad a las exigencias del Evangelio, puede, después de una buena confesión, acercarse a los Sacramentos.
Cuando la Iglesia niega los Sacramentos a quienes no reúnen las condiciones adecuadas, lo hace por caridad y no sólo por normas, para que no se hagan daño. Pues, la Palabra de Dios alerta que “quien come y bebe sin discernir el Cuerpo del Señor, come y bebe su propia condenación” (1ra Corintios 11,27-29)
De igual forma que quien no es santero no puede participar en los ritos de esa religión, un santero no puede recibir los Sacramentos de la Iglesia.
Conscientes de que, siendo dos religiones distintas, no es posible ser católico y santero al mismo tiempo, el Católico respete al Santero y sus normas religiosas internas, y el santero respete a la Iglesia, sus Sacramentos y disciplinas que le son propias.
«La Iglesia Católica, en el Concilio Vaticano II, proclamó el principio de libertad religiosa, o sea, el respeto que merece cada hombre que de buena fe practica una religión. La Iglesia mira con ese respeto las religiones africanas para aquellos que han nacido en ellas. Pero a lo que no hay derecho es a la mezcla de elementos de dos religiones distintas. Si creemos en los dioses africanos, digámoslo claramente y esa será nuestra religión; si somos cristianos, seámoslo de verdad y aceptemos nuestra fe en toda su pureza».
¿QUÉ DEBE DE HACER UN CRISTIANO ANTE UN HERMANO QUE ES SANTERO?
Mucho de estos hermanos no conocen a Jesucristo, simplemente han sido criados desde pequeños en este medio o es lo único que han visto, debemos orar por ellos para que vean la verdadera luz de Dios. El que está preparado y tiene su fe firme puede enseñarles con AMOR. Muy importante: no juzgarlos, no somos quien para hacerlo, simplemente orar por ellos.
Que estas palabras sirvan de invitación a todos para vivir un cristianismo auténtico y profundo, sin deformaciones, alimentado en la palabra de Dios y que la devoción a la Santísima Virgen de Coromoto, nuestra Madre y Patrona, sea para nosotros un camino para ir a Jesús y formar así un pueblo verdaderamente cristiano.
