Asunción de Nuestra Señora
Solemnidad Litúrgica, 15 de agosto…
Hoy también se festeja a:
- • Luis Belda y Soriano de Montoy, Beato
- • Pío Alberto del Corona, Beato
- • Alfredo, Santo
- • Alipio de Tagaste, Santo
- • María Sagrario de San Luis Gonzaga, Beata
Deseos de cielo
Por: H. Adrián Olvera, L.C. | Fuente: missionkits.org
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Cristo, Rey nuestro. ¡Venga tu Reino!
Oración preparatoria (para ponerme en presencia de Dios)
María, en este día de tu asunción, te pido incrementes en mí el deseo de cielo, el deseo de Dios.
Evangelio del día (para orientar tu meditación)
Del santo Evangelio según san Lucas 1, 39-56
En aquellos días, María se encaminó presurosa a un pueblo de las montañas de Judea, y entrando en la casa de Zacarías, saludó a Isabel. En cuanto ésta oyó el saludo de María, la creatura saltó en su seno.
Entonces Isabel quedó llena del Espíritu Santo, y levantando la voz, exclamó: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu vientre! ¿Quién soy yo para que la madre de mi Señor venga a verme? Apenas llegó tu saludo a mis oídos, el niño saltó de gozo en mi seno. Dichosa tú que has creído, porque se cumplirá cuanto te fue anunciado de parte del Señor».
Entonces dijo María: «Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios, mi salvador, porque puso sus ojos en la humildad de su esclava.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque ha hecho en mí grandes cosas el que todo lo puede. Santo es su nombre y su misericordia llega de generación en generación a los que lo temen.
Él hace sentir el poder de su brazo: dispersa a los de corazón altanero, destrona a los potentados y exalta a los humildes. A los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide sin nada.
Acordándose de su misericordia, viene en ayuda de Israel, su siervo, como lo había prometido a nuestros padres, a Abraham y a su descendencia, para siempre».
María permaneció con Isabel unos tres meses, y se regresó a su casa.
Palabra del Señor.
Medita lo que Dios te dice en el Evangelio
La imagen de la montaña rusa es –casi siempre– usada para mostrar el dinamismo de la vida. Sabemos que a veces se está abajo, a veces arriba… a veces parece lenta, otras veces rápida. En fin, siempre es un estar aquí o allá y lo que buscamos es una permanencia, un descanso.
Ese deseo de permanencia y de descanso se podría traducir como un deseo de cielo.
María, en la asunción, nos recuerda que este deseo tiene su cumplimiento. Este deseo de permanencia, de descanso en Dios, es verdadero.
Quién como ella experimentó el ajetreo de la vida, el subir y el bajar…, el estar allí o acá. Sin embargo, María, siempre perseveró en la fe…Perseveró, pues sabía que las promesas de Dios se cumplirían. He ahí su gozo, he allí su alegría: Mi alma glorifica al Señor y mi espíritu se llena de júbilo en Dios.
Al final, María nos regala una bienaventuranza: dichosos aquellos que creen pues se cumplirá cuanto fue anunciado por el Señor.
Si nos dejamos contagiar por el ejemplo de María, viviremos de manera concreta la caridad que nos urge a amar a Dios más allá de todo y de nosotros mismos, a amar a las personas con quienes compartimos la vida diaria. Y también podremos amar a quien nos resulta poco simpático. Es un amor que se convierte en servicio y dedicación, especialmente hacia los más débiles y pobres, que transforma nuestros rostros y nos llena de alegría.
(Homilía de S.S. Francisco, 25 de marzo de 2018).
Diálogo con Cristo
Ésta es la parte más importante de tu oración, disponte a platicar con mucho amor con Aquel que te ama.
Propósito
Proponte uno personal. El que más amor implique en respuesta al Amado… o, si crees que es lo que Dios te pide, vive lo que se te sugiere a continuación.
Vivir este día con la alegría de alguien que sabe que hay un cielo que le espera.
Despedida
Te damos gracias, Señor, por todos tus beneficios, a Ti que vives y reinas por los siglos de los siglos.
Amén.
¡Cristo, Rey nuestro!
¡Venga tu Reino!
Virgen prudentísima, María, Madre de la Iglesia.
Ruega por nosotros.
En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.
Amén.
¿Por qué es importante la Asunción de María?
Por: Redacción | Fuente: ACI Prensa
El Papa Francisco presidió el rezo del Ángelus en la solemnidad de la Asunción de María, y explicó la importancia de este día.
“La asunción en cielo, en alma y en cuerpo es un privilegio divino dado a la Santa Madre de Dios por su particular unión con Jesús. Se trata de una unión corporal y espiritual, iniciada desde la Anunciación y madurada en toda la vida de María a través de su participación singular al misterio del Hijo”.
Francisco explicó que “la existencia de la Virgen se ha desarrollado como la de una mujer común de su tiempo: oraba, gestionaba la familia y la casa, frecuentaba la sinagoga… pero cada acción diaria la hacía siempre en unión total con Jesús”.
El Papa añadió que en el Calvario “esta unión ha alcanzado el pináculo del amor, en la compasión y en el sufrimiento del corazón”. “Por eso Dios le ha donado una participación llena en la resurrección de Jesús”.
“El cuerpo de la Madre ha sido preservado de la corrupción, como el del Hijo”, añadió.
El Obispo de Roma dijo que este día la Iglesia “invita a contemplar este misterio que nos muestra que Dios quiere salvar al hombre por completo, alma y cuerpo”.
“La asunción de María, criatura humana, nos da la confirmación de nuestro destino glorioso”. “La resurrección de la carne es un elemento propio de la revelación cristiana, una piedra angular de nuestra fe”, añadió.
“La realidad estupenda de la Asunción de María manifiesta y confirma la unidad de la persona humana y nos recuerda que estamos llamados a servir y glorificar a Dios con todo nuestro ser, alma y cuerpo”.
El Papa comentó que “servir a Dios solo con el cuerpo sería una acción de esclavos; servirlo solo con el alma estaría en contraste con nuestra naturaleza humana”.
Francisco indicó que “nuestro destino, en el día de la resurrección, será similar al de nuestra Madre celeste”.
Fundamentos Bíblicos del Dogma de la Asunción de la Virgen María
La Asunción no está en la Biblia en forma expresa, pero sí se concluye de la Biblia en forma necesaria.
Por: Pedro Nel Rueda | Fuente: BuscadoresDelReino.com

Es un dogma que se formula así: «La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo.» (Constitución Munificentisimus Deus)
La Asunción no está en la Biblia en forma expresa, pero sí se concluye de la Biblia en forma necesaria. Recordemos que la Biblia debe leerse como un todo
Toda Escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para argüir, para corregir y para educar en la justicia; así el hombre de Dios se encuentra perfecto y preparado para toda obra buena, 2 Tm 3, 16-17.
O de lo contrario terminaremos haciendo decir a la Biblia lo que no dice. Por eso hay que seguir la guía que nos proporciona la Iglesia
Pero, ante todo, tened presente que ninguna profecía de la Escritura puede interpretarse por cuenta propia; porque nunca profecía alguna ha venido por voluntad humana, sino que hombres movidos por el Espíritu Santo, han hablado de parte de Dios, 2 Pe 1, 20-21.
Pero si tardo, para que sepas cómo hay que portarse en la casa de Dios, que es la Iglesia de Dios vivo, columna y fundamento de la verdad.1 Tm 3,15,
Iglesia que recibió de Cristo la gracia de enseñar con autoridad («Quien les escucha a ustedes, me escucha a mí; quien les rechaza a ustedes, me rechaza a mí; y el que me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado», Lc 10, 16).
Primero entendamos que «asunción» no es lo mismo que «ascensión». La «ascensión» es el hecho de ascender a los cielos por sí mismo como Jesús (Lc 1, 3-11). «Asuncion» es ser llevado a los cielos por Dios mismo o por los ángeles.
1. ¿Es bíblica la Asunción de las personas?
Las personas pueden ser asuntas a los cielos como María. Fue antes el caso de Enoc
Siguió siempre los caminos de Dios, y luego desapareció porque Dios se lo llevó, Gn 5, 24
O de Elías
Y mientras iban conversando por el camino, un carro de fuego, con caballos también de fuego, los separó a uno del otro, y Elías subió al cielo en el torbellino. Al ver esto, Eliseo gritó: «¡Padre mío! ¡Padre mío! ¡Carro de Israel y su caballería!». Y cuando no lo vio más, tomó sus vestiduras y las rasgó en dos pedazos,2 Re 2, 11-12.
Alguien dirá que con Jesús se abren las puertas del cielo, porque todos debieron esperar su llegada, pero olvida que los designios de Dios no están al alcance de los hombres
Grandes e inenarrables son tus juicios, por eso, las almas ignorantes se extraviaron, Sb 17, 1;
¡Oh abismo de la riqueza, de la sabiduría y de la ciencia de Dios! ¡Cuán insondables son sus designios e inescrutables sus caminos! , Rm 11, 33.
Así lo rátifica la Biblia:
Yavé hizo subir a Elías al cielo en un torbellino… 2 Re 2, 1
2. ¿Porqué fueron llevadas las personas al cielo?
Por la fe y por haber agradado a Dios toda la vida («Enoc anduvo con Dios….» dice Gn 5, 22). Dice San Pablo para que entendamos el caso de Enoc:
Por su fe también Enoc fue trasladado al cielo en vez de morir, y los hombres no volvieron a verlo, porque Dios se lo había llevado. Antes de que fuera arrebatado al cielo, se nos dice que había agradado a Dios; pero sin la fe es imposible agradarle, pues nadie se acerca a Dios si antes no cree que existe y que recompensa a los que lo buscan, Hb 11, 5-6.
¿Fue ese el caso de María? Lo fue y en mayor grado.
3. Nadie como Maria en materia de fe y agrado a Dios
«Llena de Gracia» le dice el ángel Gabriel (Lc 1, 28), quien también le dice que Dios está con ella (la maravillosa frase de Lc 1, 28 es «Salve, llena de gracia, el Señor está contigo.»); Enoc anduvo con Dios, pero Dios estaba con María. El mismo Dios, por su mensajero, la declara llena de gracia en una forma permanente pues ha encontrado el favor de Dios (Lc 1, 30) y María acata en forma totalmente incondicional la voluntad del Altísimo (Lc 1, 38). Es tal el estado de María, que -antes de la pasión de Jesucristo- puede declarar que Dios la ha salvado y todas las generaciones la llamarán bienaventurada (Lc 1, 48). Siendo así, es un caso como el de Enoc en grado máximo, pues mereció ser la Madre de Nuestro Señor («…has encontrado el favor de Dios» dice el ángel).
Tenemos claro entonces que María agrada a Dios y es modelo de Fe, en tan esplendoroso sentido que ya es salva desde antes de la pasión de Nuestro Señor.
4. En María se da el cumplimiento de las promesas del Señor
Decía Jesús a los saduceos:
Pues cuando resuciten de la muerte, ya no se casarán hombres y mujeres, sino que serán en el cielo como los ángeles, Mc 12, 25.
Dice San Pablo
Pero para nosotros hay un solo Dios, el Padre: todo viene de él y nosotros vamos hacia él, 1 Co 8, 6
Y en otra parte:
Nosotros tenemos nuestra patria en el cielo, y de allí esperamos al Salvador que tanto anhelamos, Cristo Jesús, el Señor, Fil 3, 20
Esa es una promesa. Cuando María visita a su prima Santa Isabel, esta -llena del Espíritu Santo- declara
¡Dichosa tú por haber creído que se cumplirían las promesas del Señor!, Lc 1, 45.
A los apóstoles, Jesús les recuerda que les prepara una morada en la casa del Padre:
No se turben; crean en Dios y crean también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas habitaciones. De no ser así, no les habría dicho que voy a prepararles un lugar. Y después de ir y prepararles un lugar, volveré para tomarlos conmigo, para que donde yo esté, estén también ustedes. Para ir a donde yo voy, ustedes ya conocen el camino, Jn 14, 1-4.
Tenemos entonces frente a nosotros la promesa de la Resurrección. Ya Dios había salvado a María, no quedaba sino que al final de su vida resucitara inmediatamente. «La Asunción de la Santísima Virgen constituye una participación singular en la Resurrección de su Hijo y una anticipación de la resurrección de los demás cristianos» (Catecismo, n. 966).
María nos precedió en el cielo y nos precederá siempre, como madre del rey que se sienta al lado del trono (Sal 45(44), 7-10).
Así las cosas, el dogma de la Asunción de María es plenamente bíblico.
5. María es la Nueva Arca de la Alianza, la cual debía subir al cielo
El Señor debía entrar en el reposo, y con El el arca:
¡Levántate, Señor, y ven a tu reposo, tú y el Arca de tu fuerza!, Sal 132,8
Que María es la Nueva Arca se sigue de Apocalipsis 11, 19 y el texto subsiguiente. Dice San Juan que se abrió el Santuario de Dios en los cielos y vio el Arca de la Alianza. ¿Y qué es lo que ve exactamente San Juan? La mujer vestida de sol, María.
Apareció en el cielo una señal grandiosa: una mujer, vestida del sol, con la luna bajo sus pies y una corona de doce estrellas sobre su cabeza, Ap 12, 1
Juan ve a María en el cielo. ¿Cómo nos dice la Biblia que ella es la nueva arca de la alianza? Fíjate en lo que dice David cuando supo que el Arca iba camino de su casa:
Ese día sintió David un verdadero temor por Yavé y se dijo: «¿Y el Arca de Yavé va a entrar en mi casa?», 2 Sam 6, 9
Cuando María va a visitar a Isabel, esta -llena del Espíritu Santo- pregunta en voz alta:
Cómo he merecido yo que venga a mí la madre de mi Señor?, Lc 1. 43
Lo mismo que David salta de alegría frente al Arca (2 Sam 6, 14), Juan el Bautista lo hizo en el vientre de su madre cuando llegó María (Lc 1, 44). El Arca, luego del episodio de David, permeneción tres meses en el lugar (2 Sam 6, 11), el mismo tiempo que María permaneció en casa de Isabel (Lc 1, 56).
6.¿Cómo sabemos que efectivamente María fue asunta a los cielos?
Por la tradición de la Iglesia desde los principios del cristianismo. Las tradiciones de la Iglesia se verifican contra la Sagrada Escritura, y en este caso de la Asunción ya sabemos que es consecuencia necesaria de la Biblia.
Que las tradiciones de la Iglesia deben atenderse, es mandato bíblico:
Por lo tanto, hermanos, manténganse firmes y guarden fielmente las tradiciones que les enseñamos de palabra o por carta, 2 Tes 2, 15.
Les alabo porque me son fieles en todo y conservan las tradiciones tal como yo se las he transmitido, 1 Co 11, 2
Ver además Hch 28, 17. Eso por supuesto contradice la típica tesis de los hermanos separados de que la Biblia es la única fuente en los temas de Dios, tesis que no tiene fundamento bíblico alguno.
