Evangelio Meditado Jueves 20 de febrero 2014

Publicado por en Feb 20, 2014 en Noticias | Comentarios desactivados en Evangelio Meditado Jueves 20 de febrero 2014

Evangelio Meditado Jueves 20 de febrero 2014

 

Estimad@s herman@s, como habrán visto, hemos mejorado el sistema de envío a sus correos electrónicos, es decir que el envío estas cápsulas, ahora es en el mismo día; ya que antes, llegaba el Evangelio Meditado de hoy al día siguiente; o sea con 24 horas de demora, ahora estamos enviando el Evangelio diario, el mismo dáa, valga la redundancia. 

Agradecemos sus comentarios y sugerencias ya que estas nos hacen crecer y mejorar.

Les dejamos el Evangelio Meditado de hoy  y muchas bendiciones!!

El Santo de hoy
Eleuterio de Tournai, SantoEl Santo de hoy
Obispo, 20 de febrero

Hoy también se festeja a:
Eusquerio de Orleans, Santo
Mártires de Tiro, Beatos
Jacinta Marto, Beata
Otros Santos y Beatos
Julia Rodzinska, Beata

Autor: Luis Jesús Rodríguez, L.C | Fuente: Catholic.net
¿Quién es Cristo para mí?
Marcos 8, 27-33. Tiempo Ordinario. Señor, yo, como Pedro, creo que Tú eres el Hijo de Dios, que has venido para redimirme y para mostrarme el camino.
¿Quién es Cristo para mí?

Del santo Evangelio según san Marcos 8, 27-33

Salió Jesús con sus discípulos hacia los pueblos de Cesarea de Filipo, y por el camino hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que soy yo?» Ellos le dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que uno de los profetas». Y él les preguntaba: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?» Pedro le contesta: «Tú eres el Cristo». Y les mandó enérgicamente que a nadie hablaran acerca de él.
Y comenzó a enseñarles que el Hijo del hombre debía sufrir mucho y ser reprobado por los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, ser matado y resucitar a los tres días. Hablaba de esto abiertamente. Tomándole aparte, Pedro, se puso a reprenderle. Pero él, volviéndose y mirando a sus discípulos, reprendió a Pedro, diciéndole: «¡Quítate de mi vista, Satanás! porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres».

Oración introductoria

Señor, yo, como Pedro, creo que Tú eres el Hijo de Dios, que has venido para redimirme y para mostrarme el camino que debo seguir para llegar a Ti. Aumenta mi fe para que no desfallezca en el camino a pesar de las dificultades. Te ofrezco esta oración por aquellas personas que no tienen fe o teniéndola viven alejados de Ti por el pecado.

Petición

Señor, que te reconozca siempre como mi Dios y quiera vivir cerca de Ti.

Meditación del Papa Francisco

El Evangelio habla de la confesión de Pedro: “Tú eres el Mesías, el Hijo del Dios vivo” una confesión que no viene de él, sino del Padre celestial. […]
El papel, el servicio eclesial de Pedro tiene su fundamento en la confesión de fe en Jesús, el Hijo de Dios vivo, en virtud de una gracia donada de lo alto. En la segunda parte del Evangelio de hoy vemos el peligro de pensar de manera mundana. Cuando Jesús habla de su muerte y resurrección, del camino de Dios, que no se corresponde con el camino humano del poder, afloran en Pedro la carne y la sangre: “Se puso a increparlo: ¡Lejos de ti tal cosa, Señor! Y Jesús tiene palabras duras con él:-Aléjate de mí, Satanás. Eres para mí piedra de tropiezo-“.
Cuando dejamos que prevalezcan nuestras ideas, nuestros sentimientos, la lógica del poder humano, y no nos dejamos instruir y guiar por la fe, por Dios, nos convertimos en piedras de tropiezo. La fe en Cristo es la luz de nuestra vida de cristianos y de ministros de la Iglesia. (S.S. Francisco, 29 de junio del 2013).

Reflexión

La respuesta a la pregunta de Cristo de quién es Él, no me puede dejar indiferente y es una pregunta que sólo yo puedo responder satisfactoriamente. La respuesta debe condicionar toda mi vida para que sea coherente. Esta respuesta sólo la puedo dar en la oración dialogando con Jesucristo. Una vez respondida, entonces puedo anunciar con convicción lo que Cristo significa para mí, que soy cristiano.

Propósito

Reflexionar a lo largo del día si Cristo es realmente mi Dios, o tengo otros dioses que me hacen feliz.

Diálogo con Cristo

Señor, que no sea sordo a tu voz. Gracias por el don de la fe. Pudiste haberme creado fuera de la fe en Ti, y sin embargo, por puro amor y no por mérito mío, me diste la gracia de ser cristiano. Haz que mi fe en Ti quiera difundirla entre los hombre con quienes me encuentre como un verdadero regalo que vale la pena compartir.

“No somos plenamente hijos de Dios, sino que hemos de llegar a serlo más y más mediante nuestra comunión cada vez más profunda con Cristo. Ser hijos equivale a seguir a Jesús” (Benedicto XVI, Jesús de Nazaret, Madrid 2007, p. 172)

  • Preguntas o comentarios al autor
Luis Jesús Rodríguez, L.C

 

 

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